El cierre de la vía marítima afecta al 20% del suministro mundial de crudo y disparó los precios internacionales. Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos y Japón emitieron una dura declaración conjunta exigiendo el cese de ataques.
GOLFO PÉRSICO. — La tensión en Oriente Medio alcanzó un punto crítico este jueves 19 de marzo de 2026. En una movida diplomática de alto impacto, cinco potencias europeas y Japón lanzaron una condena unánime contra Irán, acusando al régimen de Teherán de perpetrar ataques contra embarcaciones comerciales desarmadas y de ejecutar un cierre de facto del estrecho de Ormuz.
La situación ha generado una onda de choque en la economía global, dado que por esa zona transita aproximadamente la quinta parte del petróleo mundial. El bloqueo ya se tradujo en un incremento abrupto de los precios del combustible, amenazando la estabilidad de los mercados energéticos internacionales.
«Condena en los términos más enérgicos»
El comunicado, firmado por los líderes del Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y los Países Bajos, junto a la administración japonesa, califica las acciones iraníes como una amenaza directa a la infraestructura civil y a la seguridad del comercio global.
“Instamos a Irán a cesar de inmediato sus amenazas, la colocación de minas, los ataques con drones y misiles y otros intentos de bloquear el estrecho al tránsito comercial”, reza el texto citado por la agencia CNN.
Medidas para estabilizar el mercado
Ante el riesgo de un desabastecimiento prolongado, las potencias firmantes anunciaron que ya trabajan en dos frentes:
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Seguridad Marítima: Expresaron su disposición para contribuir con esfuerzos militares y logísticos que garanticen el paso seguro de los buques por el estrecho.
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Producción Energética: Iniciaron gestiones con otros países productores de petróleo para aumentar la producción y compensar la caída del suministro proveniente del Golfo.
Las naciones involucradas pidieron una «moratoria integral inmediata» sobre cualquier ataque a instalaciones de gas y petróleo, advirtiendo que la escalada del conflicto pone en peligro no solo la seguridad regional, sino la recuperación económica de todo el planeta.



