El municipio que conduce Sebastián Carbajal mantiene un operativo de emergencia ininterrumpido desde la madrugada del viernes. A pesar de los daños en techos y los caminos anegados por la nieve, no se registraron evacuados. Hay cruces con la Provincia por la falta de pedidos oficiales de ayuda.
CALINGASTA.– El fuerte e histórico temporal de lluvia y nieve que azota a la cordillera sanjuanina mantiene al departamento de Calingasta sumergido bajo un intenso operativo logístico y de monitoreo. Desde el Ejecutivo municipal confirmaron que los equipos de asistencia ya concretaron más de 500 intervenciones para ayudar a los vecinos damnificados, mientras las cuadrillas continúan abriéndose paso por las zonas geográficas más complicadas por la acumulación de nieve.
Para colmo de males, la crítica situación sumó un nuevo dolor de cabeza el inicio de la semana: la localidad turística de Barreal amaneció este lunes completamente desprovista del suministro eléctrico. Este apagón generalizado agrava el panorama local, dificultando la calefacción de los hogares en medio de un frío extremo y sumándose a las complicaciones previas ocasionadas por las persistentes precipitaciones.
Asistencia ininterrumpida y sin evacuados
Según detalló la gestión del intendente Sebastián Carbajal, los recorridos territoriales de emergencia se activaron durante la madrugada del pasado viernes, cuando el frente frío golpeó con fuerza los valles calingastinos. Las tareas no se detuvieron durante todo el fin de semana, extendiéndose incluso a altas horas de la noche bajo condiciones de circulación severas debido al congelamiento de las calzadas.
Los primeros focos de intervención municipal se concentraron primordialmente en el sector norte del departamento y en diversos puntos de la villa cabecera, donde el peso del agua y la nieve dañaron techos y estructuras habitacionales. El personal de las distintas áreas de la comuna se encuentra distribuyendo elementos esenciales de primera necesidad de manera directa:
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Nailon reforzado para contrarrestar filtraciones en cubiertas de techos.
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Colchones y frazadas para reponer bienes dañados.
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Módulos de mercadería y leña para afrontar las temperaturas bajo cero.
Monitoreo permanente: Desde la comuna destacaron que, pese a los importantes daños materiales sufridos en viviendas vulnerables, hasta el momento no ha sido necesario evacuar a ninguna familia. Sin embargo, aclararon que el estado de alerta sigue siendo máximo y los refugios temporales permanecen listos ante un eventual empeoramiento del clima.
Cortocircuito institucional: ¿Falta de stock o descoordinación?
El despliegue de emergencia en el departamento dejó al descubierto una llamativa falta de sintonía entre los estamentos gubernamentales. Mientras la Municipalidad de Calingasta asegura que la demanda vecinal es masiva y ya superó las 500 asistencias, desde la ciudad de San Juan el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano afirmó no haber recibido ningún pedido formal de auxilio de parte de la comuna cordillerana.
Mediante un comunicado, la cartera provincial conducida por Silvia Fuentes ratificó que hasta la noche del domingo 19 de julio «no se recibió ningún tipo de requerimiento por parte de los municipios sobre reporte de situaciones de necesidad». Frente a esto, la Provincia anunció que, aprovechando una ventana climática, equipos técnicos realizarán durante la media mañana y el mediodía de este lunes un operativo de constatación de viviendas en el lugar para evaluar los daños reales.
Frente a las especulaciones de una posible falta de insumos o desborde logístico, el municipio de Calingasta salió al cruce de manera tajante a través de sus canales oficiales de comunicación. Mediante una publicación institucional, aclararon que el operativo cubre desde Villa Pituil hasta Villa Nueva y sentenciaron: «Contrariamente a lo que algunos medios difundían respecto a falta de stock, la Municipalidad informa que mantiene disponibilidad de insumos para continuar acompañando a las familias que lo requieran».



