Autoridades de la provincia de San Juan y de la Región de Coquimbo (Chile) están coordinando esfuerzos para habilitar de manera anticipada el Paso Internacional Agua Negra. El objetivo es que el cruce comience a funcionar a partir del 1° de noviembre, dinamizando el tránsito turístico y comercial entre ambos países.
La decisión final sobre esta apertura temprana quedará sujeta al progreso de las obras de reacondicionamiento y, fundamentalmente, a las condiciones climáticas en la cordillera.
Obras y Logística en Ambos Lados
Tanto Argentina como Chile han avanzado en la puesta a punto del complejo. En el lado argentino, se están llevando a cabo tareas de reacondicionamiento de la infraestructura administrativa, se instala nueva cartelería y se revisan los servicios fronterizos.
La ministra de Gobierno de San Juan, Laura Palma, destacó la importancia estratégica de adelantar la apertura para la economía provincial. Por su parte, el delegado presidencial de Coquimbo, Galo Luna, enfatizó que la intención es habilitar el paso «lo antes posible». Luna subrayó que el complejo chileno recibió importantes inversiones en conectividad, energía e infraestructura, además de la incorporación de sistemas de emergencia.
Expectativa Turística Binacional
El sector turístico de Coquimbo mira con especial interés la definición de la fecha. La directora regional de Sernatur, Angélica Funes, explicó que una apertura anticipada potenciaría significativamente la llegada de visitantes argentinos, especialmente durante los fines de semana largos, lo que se traduciría en un impacto económico positivo para la región chilena.
Ambas jurisdicciones coinciden en que el Paso Agua Negra es una vía clave para la integración binacional, aunque reiteran que la prioridad será garantizar todas las condiciones de seguridad necesarias para los usuarios en la montaña.


