La Justicia de Chubut consideró que las lesiones detectadas en el menor no fueron accidentales. Mientras la fiscalía investiga si el padrastro aplicó técnicas de artes marciales contra el niño, la defensa oficial provocó el rechazo de los presentes al intentar justificar los golpes como «simples coscorrones».
1. Las imputaciones: Roles y responsabilidades
El juez Solís fue tajante al señalar que los golpes recibidos por Ángel ocurrieron mientras estaba bajo el cuidado exclusivo de la pareja. Las calificaciones legales son:
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Michel González (Padrastro): Imputado por homicidio simple. Se busca determinar si su formación en artes marciales agravó la violencia ejercida.
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Mariela Altamirano (Madre): Imputada por homicidio agravado por el vínculo y omisión, al considerarse que no cumplió con su deber de protección hacia su hijo.
2. La polémica declaración de la defensa
Uno de los puntos más críticos de la audiencia ocurrió cuando la defensa de los acusados intentó minimizar la gravedad de las lesiones constatadas en la autopsia:
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El informe médico: Reveló al menos 20 golpes en la cabeza del niño.
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La justificación: Según el fiscal Facundo Oribones, la defensa sostuvo que dichas lesiones eran «compatibles con coscorrones», una declaración que el Ministerio Público calificó de inverosímil dada la magnitud del daño físico que causó la muerte.
3. Tensión y pedido de justicia
Durante la audiencia, los acusados rompieron el silencio, aunque solo para alegar su inocencia:
«Somos inocentes, también queremos saber qué pasó», declararon González y Altamirano ante el magistrado.
Sin embargo, el clima de dolor estalló al cierre de la jornada. Luis López, el padre biológico de Ángel, enfrentó a los detenidos al grito de “asesinos”, reflejando la indignación de una comunidad que exige celeridad en la condena.



