A casi dos meses de la tragedia en la que murieron siete personas, se dieron a conocer postales del impacto en la Quebrada de La Chilca. La Unidad Fiscal avanza con la causa y el registrador de vuelo será analizado por la NTSB norteamericana.
La Unidad Fiscal San Juan difundió nuevos detalles e imágenes sobre el estado en el que quedaron los restos del helicóptero siniestrado el pasado miércoles 29 de julio en el Parque Provincial Ischigualasto. A casi dos meses del trágico hecho que conmovió a la provincia, la causa continúa sin una hipótesis definitiva sobre qué provocó la caída.
La aeronave, un Bell Helicopter 412 EP (matrícula LV-KGR) contratado a la firma JASFLY S.A. por la Agencia Federal de Emergencias para asistir al Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), cayó en la zona de la Quebrada de La Chilca. Se dirigía desde el Aeroclub de Pocito hacia San Agustín de Valle Fértil para brindar una capacitación sobre incendios forestales.
El siniestro se cobró la vida de sus siete ocupantes:
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Matías Juan Pablo Valenzuela (53): Piloto.
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Dante Carlos Heredia (55): Director de Protección Civil.
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Rodolfo Rubén Castro (52): Jefe de Bomberos D-9.
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Marcelo Germán Videla (52): Subjefe de la Policía de San Juan.
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Jorge Carlos Carbajal (50).
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Andrés Damián Bosch (47) y Rodrigo Sebastián Aimetta (43): Bomberos voluntarios y agentes del SNMF.
Las imágenes del siniestro y la clave de la «caja negra»
El material fotográfico y técnico incorporado al expediente muestra la magnitud de los daños sufridos por la nave tras el impacto y la complejidad del terreno donde se despliegan los peritajes. En la zona se concretaron rastrillajes, inspecciones oculares y la recolección de dispositivos electrónicos, además del análisis de datos meteorológicos y aeronáuticos.
Entre las piezas recuperadas del fuselaje se encuentra el registrador de datos de vuelo y voces de cabina («caja negra»), el cual presenta severos daños por el choque.
Ante el estado del dispositivo, la Fiscalía gestionó su traslado a Estados Unidos para ser intervenido por la National Transportation Safety Board (NTSB). El organismo internacional fijó turno del 12 al 20 de octubre para intentar extraer la información alojada en el equipo, lo que resultará determinante para reconstruir la secuencia final del vuelo y esclarecer los motivos del accidente.




