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lunes, mayo 25, 2026

EE. UU. activa el nuevo arancel del 10% pese al freno de la Corte Suprema

A partir de este martes entra en vigencia la «Sección 122», un impuesto global a las importaciones firmado por orden ejecutiva. El presidente busca eludir el fallo judicial que anuló sus poderes de emergencia y amenaza con represalias a los países que intenten sacar ventaja de la situación.

El escenario comercial global ha dado un giro drástico. Tras sufrir un revés en la Corte Suprema, el presidente Donald Trump decidió redoblar la apuesta y activar desde este 24 de febrero un nuevo arancel general del 10% a casi todas las importaciones que ingresan a los Estados Unidos. La medida, que tendrá una vigencia inicial de 150 días, busca reducir lo que la Casa Blanca califica como «graves déficits en la balanza de pagos».

La «Sección 122»: El nuevo escudo de Trump

La orden ejecutiva firmada el pasado viernes en el Despacho Oval es la respuesta directa de la administración a la anulación de sus políticas arancelarias previas. Trump no solo ignoró las críticas, sino que acusó a magistrados de la Corte de responder a «intereses extranjeros».

“Cualquier país que quiera ‘jugar’ con la ridícula decisión de la Corte Suprema se enfrentará a un arancel mucho más alto”, advirtió el mandatario a través de sus redes sociales.


Exenciones y puntos críticos: El impacto en el T-MEC

Si bien el arancel es de carácter global, la Casa Blanca estableció excepciones estratégicas para evitar un colapso inmediato de las cadenas de suministro:

  • Industria farmacéutica: Queda exenta por razones de salud pública.

  • Socios del T-MEC: La mayor parte de los productos de Canadá y México están protegidos por el acuerdo de libre comercio.

  • La «letra chica»: No obstante, tras el fallo de 6 a 3 de la Corte, podrían aplicarse aranceles específicos a rubros sensibles como automóviles y acero provenientes de los socios norteamericanos.

Incertidumbre por u$s 170.000 millones

La decisión ha desatado una tormenta legal y económica. Mientras el Gobierno celebra lo que considera una «protección de la soberanía», empresas estadounidenses y estados gobernados por demócratas ya preparan demandas para reclamar la devolución de u$s 170.000 millones recaudados bajo los aranceles anulados por la Corte.

Trump, fiel a su estilo, advirtió que los reclamos por indemnizaciones podrían demorar años en resolverse, mientras su administración avanza en negociaciones paralelas con Corea del Sur e India para rediseñar el mapa del comercio exterior.


Un giro histórico en la política comercial

Desde la Casa Blanca argumentan que la liberalización comercial iniciada en los años 80 ha perjudicado a Estados Unidos frente a socios como China, Japón y la Unión Europea. Con este nuevo arancel, Trump busca recuperar el «músculo» negociador que la justicia intentó recortarle, manteniendo al sistema financiero internacional en vilo durante los próximos cinco meses.

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