14 de octubre de 2025 – En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama (19 de octubre), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y expertos de la salud enfatizan que la prevención a través de la modificación de hábitos cotidianos es tan crucial como la detección temprana.
El cáncer de mama sigue siendo la primera causa de muerte oncológica en mujeres a nivel mundial, con unas 670.000 defunciones al año, y es la principal causa de muerte por cáncer en mujeres argentinas (en Mendoza, por ejemplo, se registran 750 casos nuevos y 300 muertes anuales).
Derribando el Mito: La Genética No es el Único Factor
Históricamente, la genética ha sido vista como el factor más determinante. Sin embargo, este martes, la ginecóloga Inés Díaz de Boreal Salud desmintió el mito.
“Existe el mito de que la enfermedad es inevitable cuando hay un antecedente familiar directo. Por el contrario, hasta el 50% de los casos podrían prevenirse si se modifican hábitos cotidianos,” señaló la Dra. Díaz.
Un estudio de la Organización Panamericana de la Salud respalda esta afirmación, indicando que solo entre el 5% y el 10% de los casos están relacionados con mutaciones genéticas. Esto coloca a los factores de riesgo modificables en el centro de la estrategia de lucha.
Claves de la Prevención: El Rol de la Actividad Física y la Dieta
Los expertos destacan que hasta el 20% de los casos de cáncer de mama podrían evitarse si se aumentara la actividad física y se mantuviera un peso saludable, ya que la obesidad y el sobrepeso son factores de riesgo clave. Además, reducir el consumo nocivo de alcohol podría evitar hasta el 14% de los diagnósticos.
Mantenerse activo —ya sea trotando, realizando actividad con peso o simplemente caminando— disminuye entre un 25% y un 40% el riesgo de desarrollar la enfermedad. Finalmente, una alimentación inadecuada, pobre en frutas y verduras y rica en grasas saturadas, también incrementa las posibilidades.
La Detección Temprana: Un Complemento Vital
Aunque la prevención es esencial, los especialistas insisten en que la detección temprana es un complemento indispensable y el factor más decisivo para salvar vidas.
“Consultas médicas periódicas, autoexploración mamaria y mamografías realizadas en la edad y frecuencia recomendadas permiten identificar alteraciones en fases iniciales, cuando las probabilidades de éxito en el tratamiento son mucho mayores,” explicaron los especialistas de Boreal Salud.
Agregaron que la detección temprana “no solo reduce la mortalidad, sino que también mejora la calidad de vida de las pacientes al permitir intervenciones menos invasivas y más efectivas”.



