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domingo, mayo 24, 2026

El Consumo de Carne Vacuna en Argentina Muestra Signos de Recuperación en 2025 Tras Mínimos Históricos

Buenos Aires, Argentina – Después de un 2024 marcado por mínimos históricos, el consumo de carne vacuna en Argentina ha comenzado 2025 mostrando claras señales de recuperación. Según datos recientes de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo por habitante creció un 5,2% interanual en junio, alcanzando los 50,1 kilos por año medidos como promedio móvil de los últimos doce meses.


 

Factores Detrás de la Mejora

 

Esta mejora se da en un contexto de mayor producción y menor demanda externa. En el primer semestre del año, la industria cárnica argentina produjo 1,518 millones de toneladas de res con hueso, lo que representa un aumento del 1,8% en comparación con el mismo período de 2024.

En contraste, las exportaciones de carne cayeron un 21,1%, principalmente debido a la menor demanda de China, que históricamente ha sido el principal comprador de carne argentina. Sin embargo, es importante destacar que, a pesar de la caída general, aumentaron los envíos a otros destinos como Israel, Estados Unidos, Alemania y Países Bajos, lo que indica una diversificación de mercados. Esta combinación de mayor oferta interna y menor salida al exterior permitió un consumo aparente un 11,8% superior al del primer semestre del año pasado.


 

Un Mirada al Pasado y la Competencia de Precios

 

Aun con esta prometedora recuperación, los niveles actuales de consumo de carne vacuna siguen por debajo de los promedios históricos. El año 2024 fue particularmente crítico, con un consumo promedio de apenas 47,7 kilos por habitante, un 9% menos que en 2023 y el segundo registro más bajo desde 1914, solo superado por la crisis de 1920.

La caída previa en la demanda de carne vacuna estuvo directamente ligada al fuerte crecimiento en las ventas de pollo y cerdo, opciones más accesibles para el bolsillo de los consumidores argentinos. Las cifras del INDEC en junio lo demuestran: mientras que el kilo de asado costaba $10.973 y la nalga $14.323, el pollo entero rondaba los $3.709. Esto significa que, con el precio de un kilo de carne vacuna, se podían adquirir hasta tres kilos de pollo o dos kilos de cerdo.

Esta tendencia, donde los argentinos compraron más pollo que carne de vaca por primera vez en la historia, ya había sido señalada por organismos internacionales como el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). A pesar de estos cambios en los hábitos de consumo, Argentina sigue siendo el segundo mayor consumidor de proteína animal del mundo, solo superado por Estados Unidos.

La actual recuperación en el consumo de carne vacuna genera expectativas en el sector, que busca consolidar esta tendencia y adaptarse a un mercado en constante evolución.

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