Impulsado por la media sanción de la reforma laboral, Javier Milei entierra el concepto de «nido de ratas» y se apoya en gobernadores aliados para avanzar con cambios estructurales. Glaciares, baja de imputabilidad y créditos en dólares, los próximos pasos.
Un Congreso «amigable» y acuerdos estratégicos
El clima en La Libertad Avanza (LLA) ha dado un giro de 180 grados. Tras la victoria legislativa del último viernes, el oficialismo siente que el respaldo obtenido el 26 de octubre en las urnas finalmente se tradujo en músculo político. La estrategia de «esfuerzos y concesiones» dio frutos, transformando al Parlamento en una pieza clave para la gestión de Milei.
Desde Balcarce 50 sostienen que la oposición, particularmente el kirchnerismo, atraviesa una «crisis terminal», lo que deja el camino libre para una batería de leyes que el Gobierno considera fundamentales.
La nueva hoja de ruta: El paquete «Post-Laboral»
Con la reforma laboral en camino al Senado, el Ejecutivo ya tiene lista la carpeta de proyectos para el corto plazo:
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Recursos Naturales: Impulso a la Ley de Glaciares, contando con el visto bueno de los gobernadores mineros.
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Seguridad: Nuevo Régimen Penal Juvenil para bajar la edad de imputabilidad a los 14 años.
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Educación: Una nueva ley de Financiamiento Universitario que el oficialismo defiende como superadora a la normativa vigente.
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Relaciones Exteriores: Ratificación del acuerdo Unión Europea-Mercosur.
El plan económico: Bancos y Reforma Tributaria
En los pasillos del Ministerio de Economía se estudia una medida de alto impacto: modificar las normas del Banco Central para permitir créditos en dólares a personas y empresas que no generan divisas. Esta flexibilización buscaría romper con las restricciones impuestas tras la crisis de 2002.
A la par, el bloque libertario trabaja en una reforma tributaria integral cuyo eje central será la baja de impuestos, apalancada por una recaudación que el Gobierno espera ordenar en los próximos meses.
Lo que queda en el tintero (por ahora)
A pesar del ímpetu reformista, hay límites claros impuestos por la realidad económica:
La Reforma Previsional: No se tratará en este mandato. En el entorno presidencial aseguran que, con un 40% de informalidad laboral, es imposible modificar el sistema jubilatorio sin antes ver los resultados de la reforma laboral en la registración de trabajadores.
El pacto con las provincias
El oficialismo ha logrado quebrar el bloque peronista gracias a gobernadores que «entienden a Milei». La moneda de cambio es clara: gobernabilidad por recursos. El Gobierno promete soluciones para las arcas provinciales, golpeadas por la baja recaudación, a cambio de que los legisladores del interior sigan aceitando la maquinaria de leyes libertarias.



