El mandatario reaccionó a una investigación internacional que revela presupuestos de miles de dólares destinados a fabricar noticias críticas contra su gestión. Según la denuncia, la operación incluyó firmas inexistentes y contenido direccionado sobre la crisis económica y el conflicto en Ucrania.
BUENOS AIRES (Agencia NA) – La investigación, basada en 76 documentos filtrados obtenidos por el medio The Continent y analizados por openDemocracy, pone al descubierto el funcionamiento de una estructura de propaganda rusa que operó en el país entre junio y octubre de 2024.
Las cifras de la «Operación Argentina»
De acuerdo con los registros analizados, la red presupuestó recursos específicos para influir en la opinión pública local:
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Inversión: Se estiman US$ 283.000 destinados a la generación de contenido.
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Alcance: La red habría impulsado al menos 250 artículos críticos.
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Plataformas: Más de 20 medios de comunicación argentinos habrían sido receptores de este contenido, en muchos casos sin advertir el origen de la fuente.
El «Manual» de la desinformación
Los documentos revelan que la campaña no solo buscaba criticar, sino fabricar una narrativa negativa a través de mecanismos ilegales:
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Firmas Fantasmas: Se documentaron artículos escritos por autores que no existen en la realidad.
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Temáticas Específicas: El contenido se centraba en el costo social del ajuste fiscal, el aumento de la pobreza y, fundamentalmente, la posición argentina de apoyo a Ucrania en la guerra con Rusia.
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Contenido Fabricado: Relatos exagerados sobre tensiones diplomáticas con gobiernos de la región para aislar la figura del presidente.
Antecedentes y advertencias
Esta no es la primera vez que se menciona la injerencia rusa en el ecosistema de medios argentino:
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Reporte 2025: El Gobierno ya había informado la detección de una presunta red de agentes de inteligencia operando en el país.
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FOPEA: El Foro de Periodismo Argentino ya había advertido sobre los mecanismos de «malas noticias» y desinformación rusa, alertando a los profesionales sobre la validación de fuentes externas.
La respuesta de Milei: «Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para identificar a todos los actores directos e indirectos que participaron de esta red de espionaje ilegal», sentenció el presidente a través de sus redes sociales, sugiriendo que la investigación judicial podría expandirse hacia los nexos locales de esta red.



