El embajador de Japón en Argentina, Hiroshi Yamauchi, eligió San Juan para su última visita oficial. En una emotiva despedida diplomática, el representante japonés destacó la «sorprendente» similitud entre la cultura japonesa y la sanjuanina en la forma de convivir y prepararse ante la actividad sísmica.
La Resiliencia Sísmica como Vínculo Cultural
En el cierre de su misión diplomática en el país, el embajador Hiroshi Yamauchi realizó una visita oficial a San Juan, dejando un mensaje que reforzó los lazos de cooperación y entendimiento mutuo.
La conclusión más significativa de su visita fue la identificación de un rasgo común entre ambas culturas: la gestión del riesgo sísmico. «San Juan me sorprendió por su preparación frente a los terremotos, muy similar a Japón, y por la conciencia de la población ante estos eventos», destacó Yamauchi, quien valoró esta analogía como una base sólida para el entendimiento binacional.
Naturaleza, Fiesta y Calidez Familiar
El itinerario del embajador combinó el turismo de naturaleza con la inmersión en la gastronomía local y la calidez de las familias sanjuaninas.
- Maravilla Natural: Yamauchi recorrió el Parque Ischigualasto o «Valle de la Luna», un paisaje que describió como «una vista realmente impresionante».
- Anticipo Cultural: Se interiorizó sobre los preparativos de la próxima Fiesta del Sol, una celebración que, anticipó, «promete ser una gran celebración, será un evento cultural muy significativo».
- Asado y Despedida: El encuentro más íntimo tuvo lugar con las familias de origen japonés Yamanouchi e Higa, quienes lo agasajaron con un tradicional asado criollo. El diplomático no solo se llevó el sabor de las semitas y la punta de espalda, sino que elogió: «Tomás, su hijo, fue un gran asador«.
«Muchísimas gracias al Gobierno de San Juan por la calidez con que me recibieron. La hospitalidad aquí es impresionante«, concluyó el embajador, agradecido por el recibimiento.
Antes de su partida, el diplomático dejó abierta su agenda de exploración personal por el país, manifestando su deseo de conocer La Pampa, San Luis, Chaco y Formosa. Su visita final a San Juan no solo marcó el cierre de su ciclo, sino que reforzó lazos entre Japón y la provincia a través de la resiliencia compartida y la cordialidad.



