El Ministerio de Economía define la estrategia para cancelar el primer gran compromiso de 2026. Se busca un préstamo con bancos internacionales para cubrir un faltante de US$ 1.500 millones y evitar el drenaje de reservas del Banco Central.
El próximo viernes 9 de enero, la administración nacional enfrenta su primer gran desafío financiero del año. Se trata de un vencimiento de deuda masivo que supera los US$ 4.200 millones, compuesto por amortización de capital e intereses de diversos títulos públicos y compromisos con organismos internacionales.
La búsqueda de fondos frescos
Según proyecciones técnicas, el Tesoro Nacional cuenta con parte de los recursos, pero aún debe asegurar unos US$ 1.500 millones adicionales para completar el pago sin afectar las reservas internacionales del Banco Central. En este contexto, el mercado descuenta el anuncio inminente de un préstamo tipo REPO con bancos extranjeros que permitiría puentear esta brecha de liquidez.
Radiografía de la deuda: ¿Qué se paga este viernes?
De acuerdo con el informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el cronograma de obligaciones para este mes es exigente, con un total de US$ 3.008 millones en capital y US$ 1.792 millones en intereses. El detalle principal incluye:
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Bonares (AL): US$ 1.187 millones en capital y US$ 462 millones en intereses.
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Globales en Dólares (GD): Es el tramo más pesado, con US$ 1.397 millones de capital y US$ 982 millones en intereses.
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Globales en Euros (GE): US$ 125 millones de capital y US$ 60 millones en intereses.
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Organismos Internacionales: Durante el resto de enero se sumarán otros US$ 440 millones entre capital e intereses.
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Letras del BCRA: Vencimientos menores por US$ 148 millones.
El impacto en el mercado
El cumplimiento de este pago es vital para mantener la estabilidad de los bonos argentinos y el Riesgo País en el inicio de 2026. Los analistas observan de cerca la capacidad de gestión del Ministerio de Economía para refinanciar estos montos, en un escenario donde el acceso al crédito voluntario sigue siendo el objetivo principal de la política económica actual.



