En un paso clave para desarticular la operatividad de las bandas criminales desde el encierro, el Gobierno nacional formalizó la Resolución 336/2026 del Ministerio de Seguridad, que autoriza la instalación de tecnología de punta para detectar y anular teléfonos celulares en establecimientos penitenciarios federales. La medida busca erradicar las estafas, amenazas y la coordinación de delitos organizados que internos ejecutan intramuros.
A diferencia de los métodos de inhibición masiva del pasado, que solían afectar la señal de los vecinos en zonas aledañas, este nuevo sistema destaca por su precisión técnica. El objetivo es identificar dispositivos específicos activos dentro de los penales y bloquear su funcionamiento de manera puntual sin perjudicar la conectividad exterior.
Cómo funciona el nuevo sistema
La tecnología adoptada se basa en herramientas de localización y desactivación avanzada:
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Sistemas tipo “IMSI Catcher”: Funcionan simulando antenas de telefonía celular para captar la señal de los dispositivos móviles de los internos.
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Detección y localización: Permite identificar con exactitud dónde se encuentra el dispositivo dentro del penal antes de proceder al bloqueo.
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Neutralización selectiva: El sistema anula el funcionamiento de los teléfonos detectados, impidiendo su uso para comunicaciones ilegales.
El fin de los «call centers» del crimen
Investigaciones judiciales recientes han comprobado que muchas redes delictivas operaban desde las cárceles con estructuras similares a «call centers», coordinando maniobras complejas de estafas virtuales y amedrentamiento.
Desde el Ministerio de Seguridad subrayaron que, si bien el marco legal garantiza el derecho de los detenidos a comunicarse con familiares y abogados por las vías oficiales habilitadas, el uso de celulares está estrictamente prohibido. Por ello, se ha instruido avanzar de inmediato con la compra, instalación y mantenimiento de estos dispositivos para modernizar el control penitenciario.
Con esta implementación, el Estado busca adaptar sus herramientas de vigilancia a la evolución tecnológica, limitando la capacidad de mando de los líderes criminales detenidos y reforzando la seguridad pública en todo el territorio nacional.



