El Papa León XIV podría realizar su primer viaje a Brasil en noviembre de este año, con el objetivo de asistir a la COP30, la reunión climática de las Naciones Unidas que tendrá lugar en Belém, en el corazón de la Amazonia. Este posible viaje cobra una relevancia particular, dado que allí se presentarían unidos y con una voz contundente los obispos católicos de América Latina, Asia y África.
Un Grito por el Planeta desde el Sur Global
El cardenal Jaime Spengler, arzobispo de Porto Alegre y presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), fue quien presentó al Sumo Pontífice el documento de los obispos del sur del mundo. Este escrito urge a impulsar políticas medioambientales «ancladas en los derechos humanos». El cardenal Spengler reiteró la invitación al Papa para participar en la COP30, y el pontífice «dejó abierta la posibilidad», lo que generó grandes expectativas.
La invitación formal ya fue cursada por el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin. Se conoce el fuerte compromiso de León XIV con el medio ambiente y la acción climática, siguiendo la línea de su predecesor.
El cardenal Spengler defendió la invitación con palabras contundentes: “Desde el corazón de la Amazonia escuchamos un grito que clama: ¿Cómo podemos permitir que un mercado sin regulaciones éticas decida el destino de los ecosistemas más vitales del planeta?”. Denunció el «encubrimiento de intereses» bajo conceptos como «capitalismo verde» y «economía de transición» que, a su juicio, «perpetúan lógicas extractivas y tecnocráticas». Además, rechazó «la financiación de la naturaleza, los mercados de carbono, los llamados monocultivos energéticos sin consulta previa, la reciente apertura de nuevos pozos petroleros, aún más grave en la Amazonia, y la minería abusiva en nombre de la sostenibilidad”.
Desde África, el cardenal Fridolin Ambongo Besungu, arzobispo congoleño de Kinshasa y una de las voces católicas más influyentes del continente, afirmó que África «es rico en recursos y cultivos, pero empobrecido por siglos de extractivismo, esclavitud y explotación». «África no es un continente pobre, es un continente saqueado. Por eso el documento que presentamos es una reflexión conjunta, y un llamado a la acción en vísperas de la COP30 no es solo un análisis, es un grito por la dignidad”, sentenció. El purpurado condenó que, en nombre de la transición energética, «comunidades enteras [sean] arrasadas en busca de litio, cobalto o níquel», y criticó al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, por intentar mediar en conflictos africanos a cambio de la gestión de las minas.
Posibles Visitas a Turquía, Argentina y Perú
Además de la posible visita a Brasil, el Papa León XIV tiene una invitación de Turquía para asistir en noviembre a la conmemoración de la celebración del Concilio de Nicea. Este concilio, un hito crucial en la historia del cristianismo, buscó unificar la doctrina y establecer normas para la organización de la Iglesia en un momento de transición del cristianismo.
Por otro lado, los católicos de Uruguay y Argentina también esperan con ansias la visita del pontífice, ya que su predecesor, el Papa Bergoglio, nunca concretó un viaje a su país natal. El Papa León XIV ya le confirmó al presidente argentino Javier Milei, durante una reunión en el Vaticano en junio de 2025, que visitaría Argentina, aunque aún no se ha anunciado una fecha específica ni si sería inmediatamente después de su posible viaje a Brasil.
Este martes, obispos peruanos también visitaron a León XIV y le reiteraron la invitación para visitar Perú, un país donde el actual pontífice, Prevost, vivió varias décadas como misionero y obispo, e incluso recibió la ciudadanía peruana.
El posible itinerario de León XIV en noviembre sugiere un mes de gran actividad diplomática y pastoral, con un fuerte énfasis en temas ambientales y el diálogo intercontinental.



