El jefe de Bomberos de la Policía, Rubén Castro, confirmó que la cifra superó con creces al fenómeno anterior. El episodio más grave ocurrió en Caucete, donde una madre y sus dos hijos terminaron hospitalizados por inhalación de humo.
SAN JUAN.— El intenso viento Zonda que azotó a la provincia durante la jornada del lunes dejó un saldo de 51 intervenciones por parte del personal de Bomberos de la Policía, superando las 35 asistencias registradas en el evento meteorológico previo. El panorama se tornó complejo en varios sectores del territorio sanjuanino, donde el fuego, la caída de postes y la vegetación seca multiplicaron las llamadas de emergencia.
«Ha sido una jornada bastante complicada. La última dotación regresó hace aproximadamente una hora y el balance final fue de 51 intervenciones», confirmó el jefe del cuerpo de Bomberos, Rubén Castro, quien expresó su preocupación ante la repetición sostenida de estos eventos.
Caucete, el epicentro del siniestro más grave
Aunque en el Gran San Juan las ráfagas se sintieron con intensidad moderada, los departamentos de Rivadavia, Zonda, Ullum, Caucete y San Martín sufrieron los mayores inconvenientes.
El incendio de mayor magnitud se desató en la intersección de calles Salta y Colón, en el departamento Caucete. En ese punto, las llamas avanzaron sobre una propiedad y consumieron:
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Un galpón que almacenaba bolsones de urea granulada.
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Dos vehículos de la marca Peugeot y una bicicleta infantil.
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Un depósito construido con cañas.
A raíz del denso humo provocado por la combustión de la urea y el material afectado, la propietaria del lugar y sus dos hijos menores sufrieron principios de intoxicación por inhalación de humo, por lo que debieron ser trasladados de urgencia al hospital departamental por precaución.
La quema de pastizales y el impacto en la infraestructura
Castro enfatizó que una porción considerable de los focos ígneos se desatan debido a la imprudencia humana en la quema de pastizales para limpieza de terrenos. «Muchas veces la gente prende fuego para realizar limpieza y no mide las consecuencias. Eso termina generando importantes daños a terceros y a propiedades vecinas», advirtió el funcionario.
A esta situación se le suma un factor natural: las abundantes lluvias registradas a comienzos de año favorecieron el crecimiento atípico de vegetación que, al secarse, actúa como un combustible óptimo para la propagación del fuego.
Además de las pérdidas materiales en viviendas y terrenos, el temporal impactó directamente en el suministro eléctrico. Bomberos contabilizó al menos 33 postes de media tensión dañados, lo que significará un costoso operativo de reparación para la empresa distribuidora de energía.
Alerta por el ingreso del viento Sur
Tras la calma del Zonda, el jefe de Bomberos alertó sobre los peligros asociados al posterior ingreso del viento Sur:
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Efecto en el arbolado: El Zonda reseca y debilita la vegetación; al cambiar la dirección del viento con ráfagas del Sur, las ramas castigadas se desprenden con extrema facilidad.
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Recomendaciones a la población: Circular con máxima precaución, evitar estacionar vehículos debajo de árboles de gran porte y mantenerse atentos a las alertas meteorológicas oficiales mientras persista la inestabilidad.



