Ocurrió en la secundaria Florencia Nightingale, en 25 de Mayo. Aunque la Justicia descartó delitos penales, la fuerza de seguridad inició un sumario administrativo contra el cabo de la Comisaría 37ª.
Lo que debía ser un cierre de jornada habitual en la Escuela Secundaria Florencia Nightingale, en el distrito de La Chimbera, terminó en un escándalo que tiene en vilo al departamento de 25 de Mayo. El pasado 27 de febrero, el hallazgo de un uniformado y una estudiante de 18 años encerrados en la cocina del establecimiento desató un alboroto que requirió intervención judicial y administrativa.
El hallazgo y el silencio
Cerca de la medianoche, mientras una preceptora y la portera realizaban el desalojo de un grupo de adolescentes, notaron la ausencia de una joven. Al recorrer las instalaciones, se toparon con una escena inesperada: la puerta de la cocina estaba cerrada y trabada.
Al lograr abrirla, descubrieron a un cabo de la Policía de San Juan, numerario de la Comisaría 37ª, junto a la alumna. Según testigos, el efectivo no pudo —o no quiso— brindar explicaciones que justificaran su presencia en ese lugar y bajo esas condiciones, lo que incrementó la tensión entre las autoridades escolares.
Sin delito, pero con sumario
Tras la denuncia radicada por el director del colegio en la Comisaría 32ª, tomó intervención la UFI Delitos Especiales. Tras las primeras pericias y testimonios, la justicia determinó que no se configuró ningún ilícito penal, dado que no hubo indicios de abuso, coacción ni menores de edad involucrados (la joven tiene 18 años).
Sin embargo, el frente interno para el uniformado está lejos de cerrarse. La Subsecretaría de Control de Gestión ya trabaja en la apertura de un sumario administrativo. El objetivo es evaluar el comportamiento del agente, quien se encontraba uniformado y en una situación que compromete el prestigio de la institución policial y el protocolo de seguridad de un establecimiento educativo.
Murmullos en el pueblo
Mientras la burocracia estatal avanza, en las calles de La Chimbera el tema es moneda corriente. El hermetismo del policía al momento de ser descubierto solo alimentó las sospechas de una comunidad que exige claridad sobre qué hacía un servidor público «tras bambalinas» en una escuela secundaria.



