Lo que debía ser una audiencia de formalización de cargos contra Axel Hernán Rojas (28) terminó en un violento altercado. El detenido acusó a guardiacárceles de narcotráfico antes de arremeter contra el fiscal José Plaza y romper equipamiento del tribunal.
La tranquilidad del Tribunal de San Juan se vio interrumpida este jueves por un episodio de extrema tensión. Axel Hernán Rojas, quien ya cumple una condena superior a los 11 años en el Penal de Chimbas, comparecía ante el juez de Garantías, Alberto Caballero, por una causa de lesiones graves tras haber fracturado presuntamente el dedo de un agente penitenciario.
Acusaciones cruzadas y clima tenso
Durante la lectura de los cargos realizada por el fiscal José Plaza, Rojas pidió la palabra y lanzó una serie de declaraciones que dejaron atónitos a los presentes. El imputado aseguró que existe una red de complicidad dentro del penal:
«Algunos guardiacárceles están en el bolsillo de los internos con la droga», sentenció Rojas, afirmando que los efectivos participan del tráfico de estupefacientes y que, en ocasiones, fingen agresiones para obtener licencias médicas y coberturas de la ART.
Pese a los intentos de su defensora oficial, Sandra Leveque, quien solicitó el traslado de Rojas al pabellón de Sanidad alegando problemas de adicción y riesgos de seguridad, el juez Caballero ratificó la imputación y mantuvo las condiciones de detención.
Violento desenlace
El momento de mayor violencia ocurrió al cierre de la audiencia. Mientras un efectivo policial intentaba colocarle las esposas para el traslado, Rojas sufrió un brote de ira:
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Ataque al fiscal: Se abalanzó contra José Plaza con intención de golpearlo, siendo interceptado a milímetros por el personal policial.
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Daños materiales: Al no poder alcanzar al fiscal, el detenido descargó su furia contra el mobiliario del tribunal, de un fuerte golpe destrozó un televisor de la sala de audiencias.
Un historial de conflicto
No es la primera vez que Rojas protagoniza incidentes de este tipo. Con un prontuario extenso, el detenido ya había sido condenado en 2025 por destruir un teléfono público en su pabellón. Además, se supo que en diciembre y febrero pasados se le negaron traslados debido a su constante resistencia a acatar las normas del Servicio Penitenciario.
Tras el escándalo de hoy, Rojas no solo regresó al Penal de Chimbas con la imputación original de lesiones graves, sino que ahora deberá enfrentar una nueva causa penal por daño agravado a bienes del Estado.



