Norma Lezana, delegada de ATE del Garrahan, dejó sin palabras a Eduardo Feinmann en un reportaje sobre el conflicto salarial del hospital infantil. En un cruce que se hizo viral, el periodista asintió: «Me domó», ante la réplica de la trabajadora.
La «Domada» a Feinmann y el Auge de la Disputa Gremial
El conflicto salarial de los trabajadores del Hospital Infantil Dr. Juan P. Garrahan escaló esta semana del ámbito gremial a un insólito cruce mediático. Durante una entrevista en su ciclo de A24, el periodista Eduardo Feinmann fue interpelado por Norma Lezana, secretaria de la Asociación de Trabajadores del Hospital Garrahan.
Tras consultarle sobre los reclamos, Lezana interrumpió la dinámica y le aconsejó al conductor: «deberías ir a terapia Feinmann, así vas a ser más feliz». Ante la réplica de Feinmann de estar «superfeliz», la delegada remató con dureza: «No se te nota, comunícaselo a tu cara». El periodista, sorprendido por la respuesta, solo atinó a reconocer: «Bueno, está bien, me domó».
Este momento de tensión en vivo reflejó el clima de la protesta que se mantiene desde mediados de 2025 en el hospital de alta complejidad, impulsada por reclamos salariales y de condiciones de trabajo.
La Protesta y la Ocupación de la Dirección Médica
El epicentro de la disputa fue la ocupación de la Dirección Médica a fines de octubre, una medida de fuerza visible que buscó revertir los descuentos salariales aplicados por el Estado nacional tras jornadas de huelga.
El reclamo, impulsado por gremios como la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), se centró en varios puntos:
- Pérdida del Poder Adquisitivo: Solicitud de recomposición salarial real para residentes, personal técnico y profesionales.
- Rechazo a Descuentos: Denuncia de descuentos por adhesión a paros considerados «excesivos», que en algunos casos superaban los cientos de miles de pesos.
- Oposición a Medidas de Control: Rechazo a la implementación de sistemas biométricos de presentismo, interpretados como un intento de «disciplinamiento» del plantel en un contexto de presunto «vaciamiento» institucional.
El conflicto se inscribe en una disputa mayor sobre recortes presupuestarios en la salud pública durante 2025, un factor que, según los gremios, pone en riesgo la calidad de la atención pediátrica de alta complejidad. Las protestas incluyeron concentraciones en Plaza de Mayo y llamados a declarar una «ley de emergencia pediátrica».
Anuncio de Aumento, pero Persiste el Conflicto
A comienzos de noviembre, el Gobierno Nacional anunció un aumento remunerativo para el personal. Se comunicó un incremento del 60% en la asignación básica, medida que se presentó como un intento de «normalizar» la situación.
No obstante, los gremios sostienen que el aumento, si bien es una respuesta a la presión ejercida, no neutraliza todas las demandas. Persisten puntos abiertos que mantienen la tensión y el diálogo intermitente, como:
- Restitución de Descuentos: Los trabajadores exigen la compensación total por los descuentos salariales ya practicados.
- Levantamiento de Sanciones: Pedido de anulación de las sanciones disciplinarias aplicadas.
- Financiamiento Estable: Reclamo por un esquema presupuestario a largo plazo que garantice la continuidad y la calidad de los servicios críticos (quirófanos, oncología, trasplantes).
Mientras el gobierno y la conducción del hospital defienden las medidas administrativas en pos del «orden y la eficiencia», los trabajadores advierten que la combinación de paros y recortes genera riesgos operativos que afectan directamente a los pacientes, enfatizando que su lucha busca preservar la calidad asistencial del centro de referencia nacional.



