Un tribunal federal de San Francisco ha dictaminado que el gigante tecnológico Google deberá pagar 425 millones de dólares a más de 100 millones de usuarios por haber violado su privacidad. La condena se enmarca en un caso que ha puesto de relieve la preocupación por el manejo de datos personales por parte de las grandes empresas de tecnología.
El litigio se originó en julio de 2020, cuando los demandantes acusaron a Google de seguir recopilando información personal incluso después de que los usuarios habían desactivado la opción de rastreo. La demanda señalaba que esta práctica se llevaba a cabo a través de aplicaciones de terceros como Uber e Instagram, cuyos datos terminaban en poder de Google sin el consentimiento explícito de los usuarios.
Argumentos y veredicto del jurado
El abogado de los demandantes, Aníbal Rodríguez, sostuvo que Google había violado la Ley Integral de California contra el Fraude. Su colega, David Boies, argumentó que la empresa «nunca obtuvo el permiso de los usuarios para recopilar y utilizar los datos».
Google, por su parte, negó las acusaciones y afirmó que «no hay perjuicio alguno en este caso». Sin embargo, el jurado falló en contra de la compañía, declarándola culpable de continuar la recolección de datos aun cuando la actividad web estaba desactivada.
Este fallo llega en un momento complejo para Google, ya que se produce apenas un día después de una victoria judicial contra el Departamento de Justicia de EE. UU., en la que la empresa pudo mantener su navegador Chrome, aunque con algunas restricciones.



