Los médicos, residentes y técnicos del Hospital Garrahan resolvieron en asamblea un paro total de actividades para el jueves 29 de mayo, sumándose a una huelga por tiempo indeterminado. La medida de fuerza se debe al atraso en sus salarios y a la «crisis insostenible» que denuncian, afectando gravemente las condiciones laborales del centro pediátrico.
El mismo jueves, los trabajadores se movilizarán a partir de las 13 hacia el Ministerio de Salud de la Nación para exigir soluciones. La decisión del paro fue unánime y llega luego de que el personal presentara una denuncia penal contra las autoridades del hospital por el deterioro de las condiciones.
Según Lipcovich, esta situación está provocando un «éxodo» de profesionales altamente capacitados, lo que impacta directamente en la atención de «cientos de miles de niños y niñas que acuden al Garrahan cada año». También acusó al ministro Mario Lugones y a los funcionarios designados de intentar «vaciar el Garrahan a cualquier costo».
Desde la farmacia del hospital, Gerardo Oroz amplió el reclamo, señalando que el conflicto trasciende al Garrahan y se inscribe en una lucha más amplia contra políticas que, a su entender, buscan «liquidar la salud pública». Oroz llamó a extender la protesta a todo el sistema sanitario y a la comunidad a sumarse.
Aunque el hospital informó que el 80% de su financiamiento proviene del Estado nacional y el resto de la Ciudad, y que ambas jurisdicciones cumplen con sus compromisos, entre 2022 y 2024 renunciaron más de 120 profesionales. Para el viernes 30 de mayo, está programada una audiencia pública en el Congreso para exigir una ley que asegure el financiamiento y funcionamiento estable del hospital.


