La Justicia cordobesa imputó por el delito de homicidio culposo a la propietaria del perro pitbull y al hombre que lo custodiaba al momento del ataque que le costó la vida a Salvador, un niño de tres años. La causa, que conmocionó al barrio Suárez de la capital provincial, se encuentra bajo la órbita de la Fiscalía de Instrucción N° 10, a cargo de Celeste Blasco.
El hecho ocurrió el pasado domingo 9 de agosto, cuando el menor salió de su vivienda y fue agredido por el animal. Tras la intervención de las autoridades, el perro —de cinco años de edad— fue derivado al área de Zoonosis del Instituto Antirrábico para su resguardo y estudio.
Avances de la investigación
La fiscalía dispuso una serie de medidas técnicas y testimoniales con el objetivo de precisar las responsabilidades penales y la mecánica del suceso:
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Peritajes e informes: La Policía Judicial y el cuerpo médico forense avanzan con los análisis de la autopsia, relevamientos de campo e inspecciones técnicas.
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Antecedentes del animal: Se investiga si el pitbull se había escapado previamente, el tipo de adiestramiento o contención que recibía y la existencia de eventuales denuncias contravencionales o judiciales anteriores.
El reclamo de la familia
Brenda, la madre de la víctima, relató el doloroso momento en que encontró a su hijo tras el ataque y exigió la detención de los responsables. La familia deslindó de culpas al animal y concentró el reclamo en las personas a su cargo, señalando que «el perro actuó porque es un animal; el dueño es quien razona y debe pagar ante la Justicia».



