Una mujer sufrió convulsiones y, tras ser hospitalizada, reveló haber sido víctima de un ataque. Hay un hombre detenido y se investiga si la bebida de la denunciante fue adulterada.
CAUCETE, SAN JUAN – Las autoridades judiciales y policiales de San Juan trabajan intensamente para esclarecer un grave episodio denunciado en las primeras horas del sábado 24 de enero. Lo que comenzó como una asistencia médica de urgencia por un cuadro de convulsiones, derivó en una causa penal por presunto abuso sexual con acceso carnal.
Cronología de una madrugada confusa
El incidente se originó en una vivienda ubicada en las inmediaciones de Ruta Nacional 20 y calle Paso de los Andes. Según los datos recolectados, en el lugar se desarrollaba una reunión donde se consumían bebidas alcohólicas.
En un momento de la noche, la víctima manifestó haber sentido un «gusto extraño» en su trago. Poco después, al dirigirse al sector del baño, sufrió una descompensación severa que incluyó pérdida de conocimiento y convulsiones, lo que motivó el llamado urgente al servicio de emergencias.
El hallazgo en el Hospital César Aguilar
La mujer fue trasladada de inmediato al hospital departamental. Fue allí, una vez estabilizada por los profesionales de la salud, donde relató haber sido víctima de un ataque sexual durante el lapso en que sus facultades estuvieron alteradas.
La declaración activó de forma inmediata el protocolo de delitos contra la integridad sexual, notificando a la justicia para iniciar:
- El kit de preservación de pruebas biológicas.
- Pericias toxicológicas para determinar si la bebida contenía sustancias sedantes.
- El abordaje psicológico interdisciplinario de la víctima.
Operativo, detención y resistencia
Durante la tarde del sábado, efectivos policiales desplegaron un operativo en la zona de la Ruta 20 que culminó con la detención de un hombre. El procedimiento no estuvo exento de incidentes: un familiar del sospechoso intentó impedir el accionar policial, provocando un altercado que terminó con ambos individuos trasladados a la sede policial.
La justicia mantiene un estricto hermetismo sobre el vínculo exacto entre el detenido y la víctima para no entorpecer el proceso de recolección de testimonios de los demás asistentes a la reunión.



