A un mes del trágico accidente del helicóptero Bell 412 en el Parque Provincial Ischigualasto —ocurrido el pasado 29 de julio durante una capacitación contra incendios forestales—, un tubo de nitrógeno de 12 metros cúbicos aún permanece en la zona del siniestro. Las autoridades confirmaron que su extracción requiere la intervención exclusiva de personal capacitado debido a los riesgos operativos que implica su manipulación.
El director del parque, Juan Pablo Teja, detalló que el contenedor ya fue resguardado temporalmente en el lugar por efectivos de Explosivos de Gendarmería Nacional, a la espera de coordinar la logística final de traslado.
Factores de riesgo y complejidad del retiro
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Riesgo por alta presión: La principal amenaza radica en la elevada presión a la que se encuentra comprimido el gas; un manejo indebido o un golpe accidental podría desencadenar una liberación violenta del recipiente.
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Peligro de asfixia: El nitrógeno comprimido desplaza el oxígeno del ambiente circundante, creando un riesgo de asfixia para los operadores en condiciones sin la ventilación o los equipos adecuados.
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Geografía accidentada: El resto del equipamiento quedó depositado en un sector de difícil acceso en la zona norte del parque, en el departamento Valle Fértil, lo que complejiza las maniobras de extracción.
El procedimiento final de remoción quedará a cargo de especialistas de la División Explosivos de Bomberos de la Policía de San Juan o de la propia Gendarmería Nacional para garantizar la seguridad en el área protegida.



