Buenos Aires, 15 de septiembre de 2025 – En un mensaje por cadena nacional de 20 minutos, el presidente Javier Milei dio a conocer los lineamientos del proyecto de Presupuesto 2026, una iniciativa clave para el rumbo económico del país. El anuncio, realizado en la fecha límite para su presentación ante el Congreso, ratificó la política de ajuste fiscal y la búsqueda del «déficit cero», a pesar de la reciente derrota electoral de su partido en la provincia de Buenos Aires.
El Gobierno ya había anticipado al Fondo Monetario Internacional (FMI) su intención de reforzar el ajuste fiscal, prometiendo una «postura fiscal aún más ambiciosa» para el próximo año.
Claves del Presupuesto 2026: superávit, inflación y recortes
Uno de los ejes centrales del proyecto es el compromiso con un déficit presupuestario cero. Para lograrlo, el Ejecutivo proyecta un superávit primario que pasaría del 1,6% del PBI en 2025 al 2,2% en 2026. La meta es que este excedente continúe en ascenso, alcanzando el 2,5% del PBI para el período 2027-2030.
En cuanto a las proyecciones macroeconómicas, el Gobierno estima una inflación anual cercana al 14% para 2026 y un crecimiento del PBI del 4,5%. Sin embargo, analistas privados ya han advertido que esta última proyección podría ser difícil de alcanzar, dada la situación de estancamiento de la actividad y la persistencia de tasas de interés elevadas.
El proyecto también profundiza el recorte de subsidios energéticos, lo que implicará un consecuente aumento en las tarifas de electricidad y gas. Según el FMI, el peso de los subsidios en el PBI se reduciría del 1% al 0,8%. Por otra parte, no se esperan cambios en la obra pública, mientras que el Gobierno buscará avanzar con las primeras privatizaciones de empresas estatales.
Gastos sociales y relación con las provincias
A pesar del ajuste general, el Presupuesto contempla un leve incremento en las partidas sociales, con un gasto previsional que pasaría del 6,7% al 6,8% del PBI en 2026, y el mantenimiento de la asistencia social en el 3,2%. En el mediano plazo, el FMI espera que el Gobierno siente las bases para reformas estructurales pendientes, como la tributaria, para consolidar los logros alcanzados.
En el ámbito político, el proyecto presenta un margen fiscal limitado para las provincias, en un contexto de alta tensión con los gobernadores por el veto a la ley que reformaba la distribución de los fondos de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Se espera que los mandatarios locales busquen negociar con la Nación después de octubre para recuperar fondos y destrabar obras pendientes.
El mensaje presidencial, que incluyó la frase «Lo peor ya pasó», busca ratificar el modelo de achique del gasto público en un contexto político y económico de alta complejidad, marcado por las críticas y el reciente revés electoral.



