
La Selección Argentina de futsal volvió a quedar a un paso de la gloria. Le había ocurrido en la Copa América 2024, en el Mundial FIFA de Uzbekistán 2024 y ahora en la Copa América 2026. En todas, el campeón fue Brasil y, en todas también, hubo un denominador común: una muralla verde vestida de arquero que privó del triunfo a la Albiceleste. Esta vez fue Matheus Marcos, que le ganó su lugar a Willian -el MVP del último Mundial-, el que se robó los flashes para que la «Verdeamarela» se imponga 2-1 y levante el trofeo en Luque, Asunción del Paraguay-.
Los dirigidos por Matías Lucuix, que buscaban su cuarto título de Copa América después de 2003, 2015 y 2022 en su sexta final consecutiva en Sudamérica, hicieron todo y más para poder romper el cero en el marcador. En el primer tiempo, una distracción defensiva le había permitido a Joao Vitor adelantarse en el marcador al conjunto brasileño. Fue la única diferencia de una primera mitad en la que la Albiceleste acumuló no menos de siete remates contra el arco rival.
Un detalle importante: Argentina afrontó este torneo con un recambio generacional profundo en su plantel, casi sin vestigios de la generación dorada que fue campeón del mundo en 2016 y que llegó a las dos finales siguientes -solo queda el arquero Nicolás Sarmiento, que se desgarró en la primera jugada del primer partido y quedó desafectado del certamen-.
Por eso, arrinconar a un Brasil, que modificó poco y nada del plantel campeón mundial de Uzbekistán 2024, como lo hizo en el segundo tiempo en búsqueda del empate es de un valor inmenso para un equipo en formación, más allá que esos jóvenes valores como Bautista Caso y Lucas Granda ya fueron campeones sudamericanos Sub 17 y Sub 20.
Llegó al empate la Albiceleste, faltando poco más de dos minutos para el cierre, gracias a un remate del pivot Matías Rosa, cuando había ingresado el capitán Lucas Bolo como arquero jugador. Era el momento de la Selección Argentina, que enseguida tuvo un mano a mano inmejorable de Ángel Claudino, que definió arriba y se encontró con la mano de Matheus Marcos.
Y cuando quedaban apenas 70 segundos, Dyego Zuffo se jugó la individual, remató de media distancia y la pelota, que se iba afuera, rebotó en Caso para descolocar a Lukas Acosta, metiéndose contra el palo derecho con mucho suspenso. No le quedó tiempo de reacción a la Albiceleste en el COP Arena Oscar Harrison de Asunción.
Brasil festejó, pero con Argentina volverán a verse las caras en la Finalissima 2026, que se jugará en noviembre en sede a confirmar y que en su versión futsal a diferencia del fútbol tiene cuatro participantes. La Albiceleste, que ya jugó la primera edición en 2022 como local y fue cuarto, espera por el ganador de la Eurocopa que se disputa esta semana y tiene en semis a España vs Croacia y Portugal vs Francia.


