Se trata de Mario Jorge Riveros, de 45 años. El promesante se descompensó mientras afrontaba la exigente subida en bicicleta hacia Vallecito. Las pericias de Criminalística descartan signos de violencia y apuntan a una muerte súbita producto del esfuerzo físico extremo.
CAUCETE / ANGACO – La fe sanjuanina se vistió de luto este Viernes Santo al conocerse el nombre de la víctima del fatal incidente en la Ruta 141. Mario Jorge Riveros, un experimentado promesante oriundo de Las Tapias, falleció mientras intentaba completar el recorrido que miles de fieles realizan cada Semana Santa para agradecer a la Difunta Correa.
Crónica de un desenlace súbito
El hecho, que ocurrió en plena madrugada, tuvo como escenario la Cuesta de las Vacas, un tramo caracterizado por su pronunciada pendiente y la exigencia cardiovascular que impone a los deportistas y caminantes:
-
El momento del colapso: Riveros se encontraba pedaleando en ascenso cuando, según testigos presenciales, se desplomó de forma repentina.
-
Auxilio desesperado: Otros ciclistas y peregrinos que circulaban por la zona se detuvieron de inmediato para realizar maniobras de RCP (reanimación cardiopulmonar), pero los esfuerzos fueron en vano.
-
Confirmación médica: Al arribar la ambulancia de emergencias, los profesionales de salud constataron que el hombre ya no presentaba signos vitales.
La investigación de Criminalística
El personal forense y de la policía de San Juan trabajó en el lugar bajo las luces de los patrulleros para preservar la escena y realizar el levantamiento del cuerpo.
-
Sin indicios de criminalidad: Los primeros exámenes realizados por los peritos de Criminalística confirmaron que el cuerpo no presentaba lesiones compatibles con un accidente vial o una agresión.
-
Hipótesis principal: Todo indica que se trató de una muerte súbita. El contexto de alta exigencia física, sumado a la tensión del ascenso en bicicleta, habría desencadenado una falla cardíaca eléctrica o un infarto masivo.
-
Trámites legales: La justicia ya autorizó la entrega del cuerpo a sus familiares en Angaco, quienes iniciaron los trámites de sepelio en medio de una profunda consternación vecinal.
El impacto en la comunidad de Angaco
La noticia golpeó fuerte en Las Tapias, donde Mario era conocido por su fe y su participación activa en la comunidad. Su partida pone de manifiesto, una vez más, los riesgos de las peregrinaciones de larga distancia sin controles médicos previos.
Reflexión en el camino: Los grupos de ciclistas que suelen realizar este trayecto recordaron hoy a Riveros como un hombre de gran corazón. En el santuario de Vallecito, muchos fieles encendieron velas en su memoria, pidiendo por el eterno descanso de quien entregó su último aliento en el camino del agradecimiento.



