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martes, noviembre 3, 2026

Martes 13: el origen cultural de la superstición y qué dice la psicología sobre el temor a la «mala suerte»

El martes 13 se presenta en la cultura occidental como una jornada cargada de simbolismo, mitos y advertencias populares. Si bien para gran parte de la sociedad se trata de un día ordinario, la superstición en torno a esta fecha sigue provocando cautela o postergación de decisiones entre quienes le otorgan un significado especial.

Especialistas señalan que la noción de «mala suerte» carece de sustento científico y responde a una construcción cultural cuyos orígenes combinan relatos religiosos y mitologías de la antigüedad.

Las raíces históricas del mito: de la Última Cena al dios Marte

La carga negativa atribuida al martes 13 proviene de la confluencia de dos elementos históricos y culturales:

  1. El número 13: Se asocia tradicionalmente con la Última Cena de Jesucristo, donde había 13 comensales sentados a la mesa, evento previo a la crucifixión. Este antecedente consolidó la creencia de que reunir a 13 personas en un mismo espacio atrae desdichas.

  2. El día martes: En la Roma antigua, el martes estaba consagrado a Marte, dios de la guerra, la violencia y los conflictos, lo que vinculó a este día de la semana con situaciones de tensión o imprevistos.

Dentro de la cultura popular, estas creencias derivaron en recomendaciones habituales como evitar contraer matrimonio, postergar mudanzas, no iniciar negocios, suspender viajes en avión o evitar cruzarse con gatos negros o pasar por debajo de escaleras.

La explicación psicológica: búsqueda de patrones y control de la ansiedad

El psicólogo español Javier Barreiro abordó el fenómeno detrás de estas conductas, explicando que la mente humana tiende a establecer conexiones causales aun cuando no existen evidencias reales:

  • Asociación de eventos: «Tenemos una tendencia natural a buscar patrones y relaciones de causa y efecto. Si hacemos algo y después ocurre un acontecimiento negativo, podemos asociar ambos hechos aunque no tengan ninguna relación», explicó Barreiro.

  • Mecanismo de tranquilidad: Según el profesional, los rituales supersticiosos (como cruzar los dedos o tocar madera) funcionan disminuyendo la incertidumbre inmediata: «La superstición no necesita funcionar para mantenerse: basta con que nos tranquilice».

  • El impacto del temor: Aunque una persona reconozca de manera consciente que la fecha no altera la probabilidad de sufrir accidentes, puede experimentar incomodidad. El problema se presenta cuando la conducta pasa del deseo voluntario a la necesidad obsesiva para calmar la ansiedad.

Prácticas populares para «contrarrestar» las malas energías

En el saber popular existen diversos rituales orientados a generar tranquilidad y renovación de ambientes durante estas fechas:

  • Limpiezas del hogar: Barrer la vivienda desde los ambientes traseros hacia la puerta principal, realizar el lavado de pisos con agua y vinagre o limón, y colocar sal marina en los vértices de las habitaciones.

  • Cruzar los dedos: Costumbre originada en la antigüedad cuando dos personas enlazaban sus dedos formando una cruz para realizar un deseo o pedir protección.

  • Tocar madera: Hábito heredado de los pueblos celtas, quienes veneraban a los árboles bajo la creencia de que canalizaban y absorbían las dolencias hacia la tierra.

Especialistas remarcan que la mejor manera de atravesar la jornada es mantener una actitud positiva y no dejarse condicionar por el temor a condicionamientos culturales.

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