Por coincidir la fecha exacta con el Shabat, la conmemoración formal frente a la sede de Pasteur 633 se realizó de forma anticipada. El presidente Javier Milei encabezó el homenaje que comenzó a las 09:53, la hora exacta de la explosión.
BUENOS AIRES.– En una jornada marcada por una profunda emoción y el renovado grito de justicia, la comunidad judía y la sociedad argentina recordaron un nuevo aniversario del atentado terrorista a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA). A diferencia de ediciones anteriores, la conmemoración central frente a la histórica sede de Pasteur 633 se adelantó unas horas debido a que la fecha exacta coincide con el descanso sagrado del Shabat, decisión consensuada por las autoridades de la AMIA, la DAIA y la agrupación Familiares de las Víctimas.
El homenaje, convocado este año bajo el lema «Hoy no podemos perder la memoria», comenzó de manera puntual a las 09:53, el instante preciso en que el coche bomba destruyó el edificio de la mutual. El desgarrador sonido de la sirena quebró el silencio de la mañana, dando inicio a un acto centrado en el recuerdo de las víctimas y en la denuncia explícita ante la persistente impunidad que rodea a la causa.
Presencia institucional y respaldo geopolítico
El acto contó con una fuerte impronta política y oficial. El presidente de la Nación, Javier Milei, encabezó la comitiva del Gobierno de la República en el barrio porteño de Once, asistiendo acompañado por varios miembros clave de su gabinete ministerial. Con su presencia, el mandatario buscó ratificar el compromiso del Estado con el esclarecimiento definitivo del ataque, el cual fue catalogado por la Justicia nacional como un delito de lesa humanidad e imprescriptible.
Desde el entorno presidencial hicieron hincapié en el peso demográfico y cultural de la comunidad judía local, recordando que Buenos Aires alberga a la colectividad más grande de toda América Latina. Asimismo, en declaraciones previas al aniversario, el Poder Ejecutivo remarcó la necesidad de mantener activa la memoria colectiva contra el terrorismo antisemita internacional, contextualizando el reclamo en el complejo escenario geopolítico que atraviesa la región en la actualidad.



