Tucumán, Argentina – El presidente Javier Milei participará este martes 9 de julio de la tradicional vigilia por el Día de la Independencia en Tucumán, pero la Casa Rosada confirmó que no habrá una reunión formal con gobernadores para discutir la situación de los fondos nacionales. A pesar de la presencia de algunos mandatarios provinciales, el Gobierno optó por mantener el carácter protocolar del evento.
Fuentes del Ejecutivo nacional, en diálogo con Infobae, justificaron la decisión al señalar que «se trata de un acto patrio, no creo que sea el contexto ni el lugar adecuado como para hablar sobre esos temas». Esta postura disipa las expectativas de un posible diálogo informal en el marco de la ceremonia, donde se esperaba un acercamiento para abordar las demandas económicas de las provincias.
Asistencias y ausencias confirmadas:
Entre los gobernadores que han confirmado su asistencia se encuentran el anfitrión Osvaldo Jaldo (Tucumán), Hugo Passalacqua (Misiones), Gustavo Sáenz (Salta) y Raúl Jalil (Catamarca). Por su parte, Córdoba y Entre Ríos enviarán a sus vicegobernadoras. El resto de los mandatarios provinciales, incluido el sanjuanino Marcelo Orrego, no participarán del evento. El itinerario presidencial indica que el avión de Milei arribará a Tucumán cerca de las 22:00 y regresará a la medianoche, tras su discurso ante la Casa Histórica.
El reclamo de las provincias y la pulseada legislativa:
Mientras tanto, la tensión persiste entre la Casa Rosada y las provincias, que continúan reclamando por la merma de recursos coparticipables. El foco de la discordia se centra en los cambios en la distribución de los fondos de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y del impuesto a los combustibles líquidos. De hecho, un proyecto elaborado por los gobernadores para modificar esta asignación ya ingresó al Senado, aunque el oficialismo no le ha dado cabida en el temario de comisiones, lo que ha llevado a evaluar la posibilidad de debatirlo «sobre tablas».
Desde el entorno de los mandatarios provinciales argumentan que su propuesta de modificación representa solo el 0,2% del PBI, una cifra significativamente menor al 2% que implica el paquete previsional que se tratará en paralelo. «Todo puede ser. Siempre y cuando Milei no vete los proyectos de los gobernadores, que tienen cero impacto fiscal», señalaron a Infobae fuentes cercanas a las negociaciones, en referencia a la posibilidad de que el Presidente no objete estas iniciativas.
En este complejo escenario, el rol de los senadores de cada provincia se vuelve crucial en la pulseada legislativa. La dirección de su voto en proyectos clave de la oposición –como la actualización de haberes jubilatorios, la moratoria previsional o la emergencia en discapacidad– se ha convertido en una moneda de cambio dentro de la discusión federal, evidenciando la interconexión entre la agenda nacional y las necesidades provinciales.
Para San Juan, la situación es de especial preocupación. La caída en las transferencias automáticas y la falta de fondos para obra pública, subsidios y servicios esenciales ya han provocado advertencias por parte del Gobierno provincial, que busca estrategias para sostener la actividad económica en un contexto de fuerte ajuste nacional.
Se espera que en las próximas semanas, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, convoque a una nueva cumbre con los gobernadores en Balcarce 50, en un intento por retomar el diálogo y avanzar en la búsqueda de soluciones a las demandas provinciales.



