Tras el acuerdo salarial del 6,6% acumulado alcanzado para los empleados legislativos, la actualización automática impulsará los haberes brutos de la Cámara alta. Bloques como La Libertad Avanza, el PRO y la UCR confirmaron que renunciarán o donarán el incremento.
BUENOS AIRES.– Las dietas de los senadores nacionales volvieron a quedar en el ojo de la tormenta política al inicio del receso invernal. Debido al mecanismo de actualización automática vigente en la Cámara alta, el reciente acuerdo paritario firmado para los trabajadores del Congreso trasladará de forma directa un incremento a los haberes de los legisladores, llevando sus sueldos brutos a rozar los 12 millones de pesos mensuales a partir de agosto.
La pauta salarial para los empleados del Poder Legislativo contempla una suba escalonada del 6,6% acumulado, distribuida en tres tramos: un 2,4% en junio, un 2,2% en julio y un 1,9% en agosto. Al subir el valor de los módulos que componen la estructura salarial del Senado, la dieta de los representantes provinciales se ajusta automáticamente en la misma proporción.
Cómo funciona el mecanismo de «enganche»
La resolución que vincula los ingresos de los senadores con las paritarias de los empleados de la casa fue aprobada en abril de 2024. La fórmula de liquidación fija la remuneración mensual en base a un esquema de módulos:
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2.500 módulos correspondientes a la dieta básica.
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1.000 módulos fijados por gastos de representación.
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500 módulos adicionales por concepto de desarraigo.
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Una decimotercera dieta anual estipulada a modo de aguinaldo.
Por el momento, dentro del recinto no se avizora la intención de buscar mayorías para derogar la polémica cláusula de enganche, por lo que la única alternativa para no percibir el ajuste recae en la decisión individual de cada legislador.
La reacción de los bloques: donaciones y rechazos
Frente a la repercusión pública de la medida, diversas bancadas políticas salieron a ratificar la decisión de no hacer efectivo el cobro de la actualización en sus haberes:
Postura del bloque libertario: Desde La Libertad Avanza confirmaron mediante un comunicado oficial que mantendrán la política de abstención: «Los legisladores de la Cámara Alta, como ya lo han realizado con anterioridad, optarán por donar el aumento de sus sueldos a entidades benéficas o instituciones públicas provinciales o las ya establecidas previamente por el mismo Senado».
En la misma línea, el jefe del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), Eduardo Vischi, ratificó que no aceptarán el incremento: «Esos incrementos acordados, toda vez necesarios para acompañar el esfuerzo de los trabajadores que permiten desarrollar nuestras tareas en el Congreso, entendemos que no deberían implicar mejoras para los legisladores, en sintonía con el marco de razonabilidad y moderación que vivimos como sociedad y que compartimos». Posiciones similares de renuncia o donación fueron adoptadas también por representantes del PRO.
La brecha con la Cámara de Diputados
El escenario en el Senado contrasta fuertemente con la situación de la Cámara de Diputados. En la Cámara baja nunca se aprobó un mecanismo de enganche automático con la paritaria del personal. Allí, los porcentajes de incremento en los haberes de los legisladores se definen a discreción de la Presidencia del cuerpo, a cargo de Martín Menem.
Como resultado de esta disparidad normativa, la dieta en bruto de un diputado nacional se ubica actualmente en siete millones de pesos, lo que representa un valor 40% inferior en comparación con los ingresos de sus pares en la Cámara alta.
El acuerdo con los gremios legislativos
El acta paritaria que desencadenó la actualización fue suscripta el pasado viernes 17 de julio por los secretarios parlamentarios del Congreso y las conducciones de la Asociación del Personal Legislativo (APL), ATE y UPCN.
Durante la mesa de negociación, el titular de APL, Norberto Di Próspero —junto a Claudio Britos (ATE) y Martín Roig (UPCN)—, solicitó formalmente la creación de una comisión reguladora para revisar los escalafones más bajos del personal y cuestionó un plus económico otorgado unilateralmente en Diputados: «Tenemos la obligación de hacer valer el pilar fundamental de la justicia laboral: igual remuneración por igual tarea», remarcaron los referentes sindicales.



