Los hechos ocurrieron en Pocito y Rawson. En ambos casos, los delincuentes tienen 20 años y fueron capturados minutos después de los ataques gracias al sistema de Flagrancia.
San Juan, 3 de febrero de 2026 — El robo de dispositivos móviles no da tregua, pero la respuesta policial fue efectiva en las últimas horas. Dos jóvenes de 20 años terminaron tras las rejas tras protagonizar arrebatos en la vía pública y en comercios, en episodios que refuerzan la vulnerabilidad de los usuarios ante descuidos mínimos.
El primer caso: Arrebato a un ciclista en Pocito
El primer incidente tuvo como víctima a un hombre mayor que circulaba en bicicleta por las inmediaciones de la Ruta 40. Mientras el damnificado mantenía una conversación telefónica, un delincuente lo sorprendió, le arrebató el equipo y emprendió una huida a pie.
Tras la denuncia, efectivos policiales iniciaron un rastrillaje que culminó en un terreno baldío cercano a la ruta, donde el sospechoso intentaba ocultarse. La causa quedó bajo la órbita de la UFI Flagrancia, con la intervención de la fiscal Virginia Branca.
El segundo caso: «Mecherismo» en un local de Rawson
Horas más tarde, la escena se trasladó a un local de comidas en el departamento Rawson. Allí, un joven ingresó con aparentes intenciones de compra, pero aprovechó un descuido de la propietaria para sustraer un teléfono que estaba sobre el mostrador de recepción.
La rápida reacción de la dueña, que dio aviso a una patrulla que realizaba recorridas preventivas, permitió la aprehensión del sujeto a escasos metros. En un intento por descartar la evidencia, el ladrón había arrojado el aparato en la vereda, donde fue recuperado por los uniformados. El Ayudante Fiscal Mariano Teja dispuso el inicio del procedimiento especial de flagrancia para este caso.
Resumen de las detenciones
| Lugar | Modalidad | Intervención Judicial | Estado del Bien |
| Pocito (Ruta 40) | Arrebato en vía pública | UFI Flagrancia (Dra. Branca) | Recuperado |
| Rawson | Hurto en comercio | Ayudante Fiscal (Dr. Teja) | Recuperado |
Análisis: Ambos episodios exponen un patrón delictivo de oportunidad. Los delincuentes, de rango etario similar, optaron por ataques veloces en zonas de alto tránsito, confiando en la distracción de las víctimas.



