Buenos Aires, Argentina – En un movimiento sorpresivo y de alto impacto político, la vicepresidenta Victoria Villarruel le habría abierto las puertas al peronismo en el Senado para que impulsara el tratamiento de proyectos clave como el aumento jubilatorio y una nueva moratoria, ambos con media sanción de la Cámara de Diputados. Esta acción representa un duro golpe para la Casa Rosada, que considera que estas iniciativas podrían «dinamitar» su programa económico.
Contra la voluntad expresa del gobierno, Villarruel permitió que senadores de la oposición, incluyendo a José Mayans (Unión por la Patria), Martín Lousteau (UCR) y Guadalupe Tagliaferri (PRO), lograran convocar y sesionar en la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Esta comisión había permanecido «obturada» por el jefe del bloque libertario, Ezequiel Atauche.
Maniobra Calculada y Hermetismo Oficial
La jugada se ejecutó con la presencia del secretario parlamentario, Agustín Giustiniani, enviado por Villarruel para supervisar la convocatoria de los senadores que, efectivamente, lograron el quórum reglamentario. Ante la ausencia de Atauche, el vicepresidente del cuerpo, Fernando Salino (Unión por la Patria), asumió la conducción de la reunión.
En la Casa Rosada, los movimientos fueron seguidos con «rabia», admitiendo que «Villarruel juega», a pesar de su silencio y la aparente ausencia como artífice directa de la maniobra.
La reunión de comisión, que comenzó sin micrófonos ni parlantes y sin transmisión oficial por Senado TV, obligó a Mayans a hablar a viva voz y a los senadores a transmitir en vivo desde el celular de un asesor, buscando subsanar lo que denunciaron como un «cono de silencio» impuesto por el oficialismo.
Además de Salino, el interbloque peronista contó con la presencia de Eduardo «Wado» De Pedro, Fernando Rejal, Carlos Linares, Juan Manzur, María Teresa Margarita González y Mariano Recalde. A ellos se sumaron los radicales Martín Lousteau y Pablo Blanco, y Guadalupe Tagliaferri del PRO.
«Como Interbloque de Senadores de UxP, nos presentamos en la Comisión de Presupuesto para exigir que se traten los proyectos relacionados a la Emergencia en Discapacidad, al aumento a los jubilados y a la moratoria previsional», publicaron los peronistas en sus redes sociales, enfatizando la urgencia de estos temas con media sanción de Diputados.
Dictámenes Aprobados y Vía Libre al Recinto
A pesar de la negativa de Giustiniani a certificar el procedimiento, los senadores opositores afirman haber contado con «quórum reglamentario y mayoría», validando el trámite. Como resultado, los proyectos de aumento jubilatorio, restitución de la moratoria previsional y emergencia en Discapacidad ya están en condiciones de ser tratados en el recinto del Senado. Lousteau y Tagliaferri, incluso, presentaron dictámenes propios sobre el proyecto de moratoria.
Lousteau calificó la situación como «inaudita y una vergüenza institucional», criticando que el presidente de la comisión se negara a abrirla a pesar de la mayoría de senadores que buscaban tratar estos temas.
Este «batacazo» opositor tuvo un antecedente el martes anterior, cuando la senadora Carmen Álvarez Rivero (PRO) intentó levantar la reunión de la comisión de Previsión y Trabajo, pero Mariano Recalde, como vicepresidente, mocionó el dictamen de los proyectos previsionales.
¿Pérdida de Control en la Cámara Alta?
La acción coordinada de Unión por la Patria, Lousteau y Tagliaferri podría interpretarse como un preludio a una eventual pérdida total del control de la Cámara Alta por parte de los libertarios. Esta situación podría materializarse pronto si los senadores avanzan con proyectos para obligar al gobierno a transferir recursos de impuestos a los combustibles y ATN a las provincias. Un senador anticipó que estos proyectos podrían obtener «más de 60 votos», con la única oposición de Álvarez Rivero y «cuatro libertarios».
La crisis de control se agudiza para el oficialismo ante la ausencia de figuras clave como Eduardo Vischi y Carlos «Camau» Espínola, más enfocados en las elecciones de Corrientes, y Juan Carlos Romero de licencia. Ezequiel Atauche se presenta como la única barrera de contención frente al avance peronista, con escasos apoyos dentro de su propia bancada.
La situación también expuso un episodio de confusión en los pasillos del Congreso, donde se rumoreó que Villarruel habría sugerido a la senadora cordobesa Álvarez Rivero abrir la comisión para presidirla. Sin embargo, la legisladora habría consultado a Lule Menem para refrendar la iniciativa, quien la autorizó sin prever el efecto dominó que una «simple ceremonia formal» podría desatar.



