SAN JUAN — El servicio de transporte público de pasajeros atraviesa horas de máxima tensión. La delegación local de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) declaró el estado de alerta y advirtió que este miércoles podría avanzar con asambleas y retenciones parciales del servicio si las empresas del sector no liquidan los haberes de acuerdo con las pautas salariales recientemente acordadas.
El conflicto estalló luego de que la cámara empresaria manifestara reparos e incumplimientos respecto a la aplicación de los incrementos paritarios. Desde el sindicato recordaron que las nuevas condiciones fueron formalizadas el pasado 23 de septiembre ante la Secretaría de Trabajo de la Nación y tienen plena vigencia para los choferes del interior del país, incluidos los que prestan servicio en la provincia.
El acuerdo en disputa y el reclamo gremial
El entendimiento salarial suscripto contempla un incremento del 10,5% con vigencia a partir de septiembre, acompañado por una mejora sustancial en el ítem de viáticos y el establecimiento de una suma extraordinaria no remunerativa de $60.000 prevista para octubre.
Sin embargo, ante la postura empresarial de abonar montos menores o diferidos, la conducción gremial remarcó que cualquier liquidación incompleta activará de manera automática las medidas de fuerza. Con el respaldo de más de 30 delegados, la UTA dejó en claro que la normalidad del servicio público para este miércoles queda estrictamente supeditada a que las empresas regularicen la totalidad de los haberes pactados.



