En una entrevista exclusiva, el mandatario estadounidense aseguró que el objetivo militar fue cumplido y que ya negocia un acuerdo de paz con sectores «menos radicalizados» de Teherán. El estrecho de Ormuz quedará bajo gestión regional.
WASHINGTON / TEHERÁN – El escenario global dio un giro drástico este martes tras las declaraciones del presidente Donald Trump. En una entrevista telefónica concedida al New York Post, el líder republicano anticipó que el despliegue militar estadounidense en territorio iraní tiene fecha de vencimiento inmediata, tras considerar finalizada la misión de neutralización del programa atómico persa.
«Estamos terminando el trabajo y creo que estaremos allí dos o tres semanas», afirmó Trump, vinculando la salida de las tropas al éxito de las operaciones conjuntas realizadas con el ejército de Israel sobre instalaciones estratégicas.
Negociaciones y nuevo orden en Teherán
Según pudo saber la agencia Noticias Argentinas, el mandatario subrayó que la fase de combate ha dado paso a una instancia diplomática. Trump aseguró estar dialogando con nuevas autoridades iraníes, a quienes calificó como «personas más razonables», tras la salida del escenario político del ayatola Ali Khamenei.
Los puntos clave de las declaraciones de Trump:
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Plazo de retirada: «Muy pronto», estimando un máximo de 21 días para el repliegue total.
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Daño estructural: El presidente estimó que a Irán le llevará entre 15 y 20 años reconstruir la infraestructura destruida durante los ataques.
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Acuerdo de paz: Confirmó que ya se iniciaron las gestiones para un tratado que estabilice la región tras meses de conflicto abierto.
El futuro del Estrecho de Ormuz
Uno de los datos más relevantes para la economía mundial es la postura de la Casa Blanca sobre la principal vía de tránsito petrolero. Trump indicó que su gobierno no intervendrá en el estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado para buques aliados.
La estrategia estadounidense apuesta a que sean los propios países de la región quienes gestionen la seguridad y el flujo del crudo, delegando la responsabilidad de una zona por la que circula gran parte del suministro energético global.
Análisis: Un cambio de paradigma
Este anuncio llega en un momento de máxima tensión y sugiere que Washington considera que el poder disuasorio ha sido suficiente para forzar un cambio de régimen o, al menos, de política exterior en Teherán. La comunidad internacional observa con cautela si este retiro significará una paz duradera o un vacío de poder en una zona históricamente convulsa.
Impacto en los mercados: Se espera que tras estos anuncios, el precio del barril de petróleo muestre una alta volatilidad ante la incertidumbre sobre la reapertura efectiva de las rutas comerciales en el Golfo Pérsico.



