El violento episodio ocurrió en el Barrio 14 de Mayo, en Las Tapias. La menor sufrió graves lesiones en el rostro y tiene comprometida la zona ocular. Vecinos aseguran que el animal ya tenía antecedentes de agresividad.
LAS TAPIAS, ALBARDÓN – Lo que debía ser una jornada de celebración y descanso por el inicio del año se transformó en una pesadilla para una familia del departamento de Albardón. El pasado jueves 1° de enero, una niña fue víctima de un feroz ataque por parte de un perro en el Barrio 14 de Mayo, sufriendo heridas de tal magnitud que debió ser intervenida quirúrgicamente de manera inmediata.
Un cuadro médico complejo
Según informaron allegados a la familia al medio Info Angaco, el ataque se concentró en el rostro de la pequeña, provocando daños que requirieron alta complejidad médica. Los profesionales de salud confirmaron que:
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Daño en el lagrimal: Fue necesario colocarle un conducto debido a la gravedad de los desgarros en esa zona.
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Lesión en la órbita ocular: Los resultados de las tomografías revelaron una lesión en la estructura ósea que rodea el ojo, lo que genera una preocupación adicional por la evolución de la visión de la paciente.
Vecinos en alerta: un peligro que no es nuevo
La indignación en la localidad de Las Tapias creció al conocerse que el perro involucrado no es un animal desconocido para el vecindario por su temperamento. Según testimonios de los habitantes del barrio, el can ya había manifestado comportamientos violentos anteriormente.
«Ya había reaccionado de forma agresiva antes», afirmaron los residentes, quienes señalan que este ataque se pudo haber evitado si se hubiesen tomado medidas preventivas con antelación.
Investigación en curso
Ante la gravedad de lo sucedido, la familia de la menor ya formalizó la denuncia ante la Policía de San Juan. Se espera que la justicia intervenga para determinar la responsabilidad de los dueños del animal y establezca las medidas de seguridad pertinentes para evitar que otro vecino sea víctima de una situación similar.
Por el momento, la comunidad se mantiene en vilo por la recuperación de la niña, mientras el caso reaviva el debate sobre la tenencia responsable de mascotas peligrosas en zonas residenciales.



