ZONDA, SAN JUAN — Un nuevo y gravísimo hecho de inseguridad sacudió al departamento Zonda, donde un jubilado de más de 70 años fue víctima de un violento asalto en el interior de su propia vivienda. Los delincuentes lo redujeron, lo amenazaron de muerte y le desvalijaron los ahorros tras irrumpir en plena noche.
El atraco se produjo este lunes por la noche en una propiedad situada sobre calle San Martín, entre las rutas provinciales 38 y 42, en las inmediaciones de la villa cabecera departamental.
Invasión nocturna y amenazas
De acuerdo con los datos incorporados a la investigación preliminar, la víctima, de apellido Gelbert, se encontraba descansando en su habitación cuando comenzó a escuchar ruidos extraños en el acceso a la finca. Segundos después, la situación se tornó crítica: varios sujetos irrumpieron por sorpresa en el domicilio.
El propietario logró advertir la presencia de al menos dos delincuentes con el rostro cubierto, mientras se presume que un tercer cómplice aguardaba en las inmediaciones a bordo de un vehículo de apoyo.
Una vez dominado, el jubilado fue inmovilizado y sometido a amenazas de muerte para obligarlo a permanecer inmóvil. En su afán por neutralizar cualquier reacción, los asaltantes le arrebataron su teléfono celular y lo destrozaron en el acto para evitar que pudiera comunicarse con el sistema de emergencias.
Botín millonario y huida
Con la víctima completamente indefensa, los malvivientes recorrieron cada una de las habitaciones de la vivienda en búsqueda de objetos de valor y dinero en efectivo.
Tras varios minutos de tensión, la banda logró apoderarse de aproximadamente $2.500.000, suma que correspondía a los ahorros personales del jubilado, además de sustraerle diversos efectos de valor. Con el botín en su poder, los asaltantes abandonaron la finca y escaparon velozmente en el rodado que los aguardaba afuera.
Socorro policial y causa judicial
Una vez que los delincuentes se retiraron del lugar, Gelbert logró liberarse por sus propios medios y salir a la vía pública para pedir auxilio.
Minutos más tarde, una comitiva de la Comisaría 14ª acudió al llamado y brindó contención al damnificado, quien se encontraba en estado de shock y profundamente afectado por el violento episodio, aunque afortunadamente no presentaba lesiones físicas de consideración.
El expediente quedó bajo la órbita de la UFI de Delitos contra la Propiedad, unidad fiscal que ya ordenó las primeras medidas y peritajes a personal de Criminalística para dar con el paradero de los autores del millonario robo.



