BUENOS AIRES — En un movimiento que refuerza su sintonía comercial con las principales potencias occidentales, el Gobierno argentino encabezado por el presidente Javier Milei firmó una declaración conjunta junto a otros 14 países para cuestionar duramente la sobrecapacidad estructural y la producción excesiva en sectores manufactureros globales.
El entendimiento fue difundido oficialmente por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) tras concretarse en el marco de la reunión de ministros y representantes de comercio del G20 llevada a cabo en la ciudad estadounidense de Milwaukee.
Alerta por distorsiones de mercado y sectores sensibles
El documento consensuado advierte sobre aquellas economías donde la oferta industrial supera de manera persistente y artificial a la demanda global debido a intervenciones estatales ajenas a las reglas del mercado. Si bien el texto evita nombrar de manera directa a China, apunta de lleno contra las políticas de subsidios y sostenimiento artificial de manufacturas.
La preocupación del bloque firmado por la Argentina abarca a industrias tecnológicas y estratégicas de alta sensibilidad, tales como:
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Vehículos eléctricos
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Baterías de litio y acumuladores
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Semiconductores
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Paneles solares
Los firmantes remarcaron que esta sobreoferta artificial distorsiona los precios internacionales, desalienta la llegada de nuevas inversiones productivas y castiga severamente el empleo local.
Monitoreo técnico y cooperación con la OCDE
Como respuesta a este desequilibrio, los países adherentes acordaron la creación de plataformas de trabajo técnico que operarán en coordinación directa con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Con esta firma, la administración nacional ratifica su postura de inserción internacional enfocada en la defensa de reglas comerciales transparentes frente a las distorsiones globales.



