En la previa de un domingo histórico para el automovilismo nacional, Franco Colapinto brindó una conferencia de prensa donde expresó su profundo deseo de competir oficialmente en su tierra y analizó los avances del Autódromo Óscar y Juan Gálvez para recibir a la máxima categoría del automovilismo mundial.
El piloto de Williams, que este domingo realizará una exhibición ante una multitud, se mostró optimista respecto a las obras de infraestructura que se llevan adelante en Buenos Aires.
El Gálvez, en la mira de la Fórmula 1
Colapinto recorrió las instalaciones del autódromo porteño y destacó la magnitud de los trabajos:
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Renovación total: “Están rehaciendo toda la pista, es una obra muy grande y necesaria para que vuelva la F1”, señaló el piloto.
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Proyección a futuro: Según sus estimaciones, se están siguiendo los pasos correctos para proyectar un Gran Premio en el país entre 2027 y 2028.
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El factor público: El pilarense subrayó que el Road Show de este domingo (donde se esperan 500.000 personas) será la prueba de fuego para demostrar el enorme poder de convocatoria que tiene Argentina.
Un regreso especial a casa
Más allá de lo profesional, Colapinto se mostró emocionado por el reencuentro con su gente y su familia:
“Volver a la Argentina siempre es especial, me recarga y me hace volver a poner los pies en la tierra. Me pone muy contento que mi familia pueda verme de cerca vestido de piloto de Fórmula 1”.
Próxima escala: Miami
A pesar de la euforia por su estadía en el país, Franco dejó claro que no pierde el foco en su calendario oficial. El piloto ya se prepara para el Gran Premio de Miami, su próximo desafío en la temporada:
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Preparación: Reveló que pasó una cantidad considerable de tiempo trabajando en los simuladores y en la fábrica de Williams.
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Objetivo: Tras el Road Show, el piloto partirá hacia Estados Unidos para concentrarse al 100% en el trazado de Florida.
La exhibición de mañana no solo será un regalo para los fanáticos, sino una declaración de intenciones: Argentina quiere volver al calendario oficial de la FIA, y Colapinto es el embajador ideal para ese sueño.



