SAN JUAN – La política sanjuanina se encuentra en estado de alerta máxima tras las declaraciones del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien propuso revisar los límites interprovinciales fijados en 1968. El eje del conflicto no es solo territorial, sino profundamente económico: la disputa por las regalías y el impacto del megaproyecto minero Josemaría y la jurisdicción del Parque Provincial Ischigualasto.
Desde la Cámara de Diputados de San Juan, tanto el oficialismo como la oposición han manifestado un rechazo unánime, calificando el planteo riojano como una «intencionalidad política y económica» sin sustento legal.
El oficialismo denuncia «intencionalidad económica»
El diputado Juan de la Cruz Córdoba (Producción y Trabajo) fue el primero en alzar la voz, asegurando que no existe ningún hecho nuevo que justifique reabrir una discusión de límites sellada hace décadas.
«Hay una clara intención sobre el yacimiento que está en San Juan. Es contradictorio que una provincia que históricamente se manifestó en contra de la minería ahora pretenda revisar límites justo donde se desarrollan los proyectos más importantes», señaló Córdoba.
El legislador también destacó que esta postura de Quintela ha generado rispideces incluso dentro de La Rioja, especialmente entre los trabajadores vinculados a la mina Gualcamayo.
Unidad política: Una declaración conjunta en la Legislatura
Por su parte, Luis Rueda, presidente del Bloque Bloquista, anunció que se está trabajando en una acción coordinada entre todos los bloques legislativos para blindar la soberanía provincial.
Los ejes de la defensa sanjuanina:
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Defensa del territorio: Ratificar los límites establecidos y respaldados por la Constitución.
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Protección minera: Evitar que el fallo judicial que cerró el camino minero de Guandacol frene el desarrollo del proyecto Vicuña.
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Acción en el Congreso: Trasladar la postura unificada a los legisladores nacionales por San Juan para frenar cualquier intento de revisión en Buenos Aires.
¿Presión por regalías?
Para los legisladores sanjuaninos, el trasfondo de la movida riojana es puramente financiero. Rueda sugirió que Quintela utiliza la cuestión de los límites como una herramienta de presión para negociar regalías y cupos de mano de obra en los proyectos mineros que, geográficamente, pertenecen a San Juan.
«Los límites quedaron establecidos en su momento y no hay margen para la duda. Vamos a defender la provincia y la actividad que es el motor de nuestra economía», concluyó Rueda, anticipando que el tema será tratado sobre tablas en la próxima sesión ordinaria.
Dato clave: El conflicto escaló tras un fallo judicial en La Rioja que bloqueó el acceso por Guandacol hacia la zona minera, complicando la logística del proyecto Josemaría.


