BUENOS AIRES, Argentina – El mercado de seguros en Argentina atraviesa un período de profunda inestabilidad, con la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) intensificando su fiscalización sobre las compañías. Esta política ha llevado a varias aseguradoras a una situación crítica, siendo el caso más reciente el de La Nueva Seguros, cuya inminente prohibición de emitir nuevas pólizas genera gran preocupación sobre la cantidad de vehículos que podrían quedar sin cobertura.
Alejandro Magariños, un experimentado productor de seguros, expresó su inquietud a Noticias Argentinas: «Siempre que una empresa cae, los productores de seguros y sus clientes migran sus pólizas a otras compañías, pero, en el caso de los rodados, muchos de ellos relacionados con servicios de taxis o de apps de conductores tipo UBER, el traslado no es inmediato y la caída en desgracia de Orbis y de La Nueva me hace preguntar cuántos automovilistas circulan con sus seguros al día”.
La Estrategia de la SSN: Ordenar el Tablero con Mano Dura
Desde el inicio de la administración de Javier Milei, bajo la dirección de Guillermo Plate, la SSN ha emprendido una tarea de «ordenamiento» del complicado tablero de aseguradoras. El foco está puesto en compañías con juicios pendientes de pago, balances deficitarios y reaseguros incumplidos. Esta política ya resultó en el cese de operaciones de Boston Seguros, Caledonia y Escudo, y avanza con la liquidación de Orbis, entre otras.
La última novedad en este panorama es el caso de La Nueva Seguros. Aunque es una compañía de trayectoria, la SSN le ha aplicado una serie de sanciones progresivas. Tras una inhibición general de bienes en mayo, la semana pasada se le impuso la prohibición de celebrar nuevos contratos y emitir nuevas pólizas. Esta medida es vista por los productores de seguros como el «punto final» o la «extremaunción» para la compañía en el corto plazo.
Fuentes del sector indican que, si bien La Nueva apelará la decisión, requerirá de una inversión millonaria para revertir la resolución. «Cuando la SSN te prohíbe realizar nuevos contratos a futuro es porque disparó la bala de plata. Seguro que van a apelar… pero a no ser que aparezca un inversor, es una empresa muerta», aseguran.
La situación de La Nueva se suma a la de Orbis Seguros, sancionada previamente. Muchos analistas esperaban que La Nueva absorbiera parte de la cartera de clientes de Orbis, pero el giro de los acontecimientos evidencia la profunda crisis que atraviesa el seguro automotor.
Múltiples Factores Detrás de la Crisis del Sector
Directivos de empresas líderes, quienes prefirieron no ser identificados, explicaron a NA que diversos factores contribuyen al colapso de las aseguradoras con presencia nacional:
- Caída de la actividad económica y aumento de pólizas: La recesión económica impacta directamente en la capacidad de los clientes para pagar las pólizas, cuyos costos se dispararon debido al aumento del valor de los vehículos asegurados. «Un auto que estaba valuado por $4 millones hace un año, hoy, se incrementó a $8 millones. Pero el que contrata el seguro sigue teniendo el mismo auto en la puerta de su casa”, ejemplifican.
- Costos de repuestos y judicialización de siniestros: Además del encarecimiento de vehículos, los repuestos son cada vez más caros, y el incremento de accidentes y siniestros viales ha disparado la judicialización. La acumulación de sentencias impagas, a menudo millonarias, es un factor clave que la SSN monitorea y que deriva en liquidaciones forzosas.
- Mayores exigencias de la SSN: El organismo de control ha actualizado los valores de indemnización por responsabilidad civil, elevándolos de $40 millones a $80 millones por muerte o lesión. «En las sentencias, usualmente, se baja el martillo por una cifra cercana a los 80 millones», comenta un directivo. Para muchos, esta es una barrera adicional impuesta por Guillermo Plate, Juan Pazo (ARCA) y Luis Caputo, con el objetivo de «limpiar» el mercado.
Este proceso de saneamiento podría llevar a una concentración del mercado en un puñado de grandes empresas aseguradoras. Sin embargo, algunos directivos consultados expresan que a estas grandes compañías «nunca les llega una sanción, y eso es bastante sospechoso en el mercado del seguro local».
Finalmente, la crisis se agrava con la caída del consumo y la actividad económica, y el avance de los fraudes (como siniestros inventados o «autorrobos» de cubiertas), que desfinancian a las empresas y ponen en jaque la viabilidad de la actividad aseguradora de rodados, especialmente en las grandes ciudades.



