La Justicia sanjuanina dictó la sentencia tras un juicio abreviado. El implicado utilizaba aplicaciones de mensajería para difundir los archivos. El secuestro de material que involucraba a menores de 13 años agravó su situación procesal.
La Justicia local dictó una condena ejemplar en un aberrante caso de ciberdelito. Un hombre fue sentenciado a la pena de cuatro años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, tras ser hallado culpable de los delitos de distribución y almacenamiento de material de abuso y explotación sexual infantil (MASI).
La investigación, llevada adelante por las brigadas especializadas en Delitos Informáticos, logró desarticular el accionar del implicado mediante peritajes tecnológicos complejos. Las pruebas recolectadas determinaron de manera concluyente que el sujeto utilizaba diferentes aplicaciones de mensajería instantánea para compartir y difundir los archivos ilegales de forma masiva entre distintos grupos y contactos de su agenda.
Allanamiento y agravantes en la causa
Durante los procedimientos y allanamientos ordenados en el domicilio del sospechoso, los efectivos policiales procedieron al secuestro de una gran cantidad de dispositivos electrónicos —entre teléfonos celulares, computadoras y unidades de almacenamiento externo—. Al momento de ser analizados por los peritos forenses, se descubrió una alarmante cantidad de imágenes y videos de contenido explícito e ilegal.
La situación del procesado se complicó severamente debido a que parte del material secuestrado involucraba representaciones de menores de 13 años. Esta circunstancia de vulnerabilidad extrema operó como un claro agravante en la calificación penal, elevando el monto de la pena impuesta por el tribunal.
La resolución definitiva llegó mediante la homologación de un acuerdo de juicio abreviado, donde el imputado reconoció la autoría de los hechos. Además de la reclusión efectiva, la sentencia dictó el decomiso definitivo de todos los elementos tecnológicos secuestrados en los operativos. Por disposición del magistrado, el condenado fue trasladado de inmediato bajo custodia al Servicio Penitenciario Provincial, donde cumplirá la totalidad de su castigo tras las rejas.



