Con Patricia Bullrich a la cabeza del bloque oficialista, el Gobierno apunta a tratar la ley entre el 10 y el 12 de febrero. Cruces con la CGT, el silencio del cristinismo y una polémica designación en Yacyretá marcan la agenda estival.
BUENOS AIRES – Tras cerrar la primera quincena de enero con un intenso despliegue federal, el Gobierno de Javier Milei ha definido su hoja de ruta para la Cámara alta. Según confirmaron fuentes oficiales a Infobae, el oficialismo senatorial ya tiene fechas tentativas para llevar la reforma laboral al recinto: la ventana de sesión se abrirá entre el martes 10 y el jueves 12 de febrero.
Para cumplir con este esquema, el Ejecutivo deberá convocar a un nuevo período de sesiones extraordinarias. Si bien la Casa Rosada barajaba el 26 de enero como fecha de inicio, la estrategia ahora se inclina por un llamado que cubra todo el mes de febrero, empalmando directamente con la apertura de sesiones ordinarias el 1 de marzo.
La estrategia de Patricia Bullrich
La exministra de Seguridad y actual jefa del interbloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado, lidera el «poroteo» y la redacción técnica. Los pilares de su plan incluyen:
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Mesa técnica: Bajo la dirección de la abogada Josefina Tajes, se analizarán desde mañana los reclamos de la «oposición dialoguista» y las inquietudes planteadas por la CGT.
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El desafío del quórum: Bullrich maneja un interbloque de 21 senadores y necesita llegar a 37 para habilitar el recinto. La clave estará en «pescar» apoyos en la UCR (13 bancas), el PRO (3 bancas) y bloques provinciales.
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El rol de miembro informante: Además de conducir la bancada, Bullrich presidirá la comisión de Trabajo y Previsión Social, siendo la encargada de defender la ley en el debate.
Tensión en el peronismo y diálogo gremial
A diferencia de la postura de confrontación total del cristinismo —que por ahora se mantiene en silencio—, los gremios han optado por una vía de diálogo y presión técnica. Esta actitud ha generado roces internos en los bloques peronistas del interior, que observan con desconfianza cómo transcurre la discusión sin una postura unificada del espacio.
“Estamos haciendo las cosas con calma. Hay que mirar la película completa y no la foto que quiera imponer el kirchnerismo”, confiaron desde las filas oficialistas.
Escándalo en puerta: Licencia «Ad Honorem» y privilegios
Un hecho que ha generado fuerte malestar en los pasillos del Congreso es la situación de Manuel Ignacio Chavarría, actual prosecretario de Coordinación Operativa del Senado. Chavarría fue designado autoridad en la Central Hidroeléctrica Yacyretá, pero en lugar de renunciar a su cargo legislativo, solicitó una licencia ad honorem.
Esta maniobra permitiría al funcionario mantener el control sobre contratos, personal a cargo y beneficios como chofer oficial dentro del Senado, una situación que fuentes parlamentarias califican como «inviable» bajo la narrativa de austeridad del Gobierno actual.



