Durante su Viaje Apostólico a Francia, el Papa León XIV encabezó este sábado una multitudinaria Misa en la emblemática Plaza de la Concordia de París. Ante un marco estimado en 700 mil personas según medios locales, el Pontífice presentó a Jesucristo como la «fuente de agua viva» y llamó a las familias, jóvenes y comunidades cristianas a transformar la fe en una respuesta concreta frente a la soledad y el desánimo.
Tras la ceremonia en la capital francesa, la agenda pastoral del Santo Padre continuó con su traslado al santuario de Lourdes.
Centralidad de la homilía y mensaje pastoral
Tomando como eje bíblico el pasaje “El que tenga sed, que venga a mí y beba” (Jn 7,37), el Pontífice instó a la feligresía francesa a renovar su compromiso evangelizador en el ámbito cotidiano:
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Saciar las aspiraciones humanas: Exhortó a redescubrir en Cristo la respuesta a las búsquedas más profundas del corazón humano.
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Misión en la comunidad: Animó a transmitir activamente las virtudes de la fe, la esperanza y la caridad en aquellos entornos marcados por la indiferencia o la falta de sentido espiritual.
El sitio oficial Vatican News destacó la convocatoria de la celebración en la Plaza de la Concordia como uno de los hitos centrales de la visita del Pontífice a territorio francés.



