El Vaticano confirmó oficialmente este martes que el papa León XIV padece un adenocarcinoma, un tipo de cáncer de pulmón. El diagnóstico fue ratificado tras el análisis histológico realizado en quirófano durante la cirugía torácica a la que fue sometido en el Policlínico Gemelli de Roma para extirparle un nódulo.
Según el parte médico difundido por la Santa Sede, la intervención se desarrolló sin complicaciones y fue considerada exitosa. El procedimiento quirúrgico demandó cerca de 90 minutos —dentro de un lapso de casi tres horas de permanencia en el área quirúrgica—, tras lo cual el pontífice fue trasladado a su habitación en el décimo piso del centro médico, donde iniciará una internación estimada de aproximadamente una semana.
Detección temprana y los pasos médicos a seguir
El nódulo había sido hallado de manera preventiva durante un chequeo médico de rutina. Al encontrarse en una fase inicial y bien localizado, los profesionales recomendaron la intervención quirúrgica inmediata para extirpar la lesión.
El esquema de atención médica y los pasos a seguir dependerán del monitoreo postoperatorio y de los análisis anatomopatológicos complementarios:
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Estudio de ganglios linfáticos: La evolución clínica del Santo Padre estará determinada por el resultado de las muestras de ganglios linfáticos extraídos durante la cirugía, lo que permitirá definir si será necesario aplicar tratamientos médicos adicionales.
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Reposo e internación: Se prevé que el Sumo Pontífice permanezca hospitalizado unos siete días para garantizar una recuperación adecuada.
Suspensión de actividades y la expectativa por su viaje a la Argentina
Debido a la internación y al periodo de convalecencia, la agenda oficial del Santo Padre fue suspendida. Asimismo, la evolución de su cuadro de salud mantiene la expectativa en torno a la confirmación de sus próximos compromisos internacionales, entre los que se destaca su visita oficial a la Argentina prevista para el mes de noviembre.



