SAN JUAN. Una profunda investigación administrativa y judicial se puso en marcha tras confirmarse la desaparición de más de 100 armas de fuego pertenecientes a la Policía de San Juan. El armamento faltante forma parte de un lote de 500 pistolas adquirido en agosto de 2022, lo que derivó en una auditoría integral sobre los protocolos de control, almacenamiento y cadena de custodia de la fuerza provincial.
Investigación en dos frentes: sumarios y causa penal
El caso es abordado de manera simultánea por la vía administrativa y la justicia penal:
-
Vía administrativa: Al menos 25 efectivos policiales vinculados a la División Armamento se encuentran bajo investigación interna para deslindar responsabilidades por posibles irregularidades u omisiones en los registros de inventario. Damián Villavicencio, subsecretario de Inspección y Control de Gestión de la Seguridad Pública, confirmó la apertura de las actuaciones correspondientes.
-
Vía judicial: La Jefatura de Policía radicó la denuncia formal ante la UFI Delitos Especiales, que encabeza las pesquisas para determinar la tipificación de los delitos cometidos y establecer las responsabilidades penales del hecho.
La clave del caso: el hallazgo de una pistola en una causa por narcotráfico en Salta
Uno de los indicios centrales que aceleró la investigación fue la recuperación de una pistola calibre 9 milímetros en la provincia de Salta durante un operativo vinculado al tráfico de estupefacientes. Tras el cotejo del número de serie y la verificación del dominio, se confirmó que el armamento pertenecía al lote de las 500 unidades adquiridas por la policía sanjuanina cuatro años atrás.
A partir de este hallazgo, los peritos e investigadores trabajan en reconstruir la trazabilidad del arma incautada en el Norte argentino para determinar las rutas de desvío, la cantidad exacta del parque de armas faltante y si existió una maniobra sistemática de sustracción y comercialización en el mercado ilegal.



