Con 121 legisladores sentados en sus bancas —ocho menos de los requeridos—, la oposición no logró abrir el debate. Ausencias clave de bloques provinciales y el giro técnico sobre la Ley de Tierras aliviaron al oficialismo en la Casa Rosada.
BUENOS AIRES.— La oposición en la Cámara de Diputados de la Nación no logró reunir este jueves el número de legisladores necesario para alcanzar el quórum de 129 presentes y abrir la sesión especial convocada con el objetivo de tratar la derogación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23, dictado por el Poder Ejecutivo.
Transcurrida la media hora de tolerancia reglamentaria, el presidente del cuerpo, Martín Menem, contabilizó 121 diputados en el recinto, dando por caída la convocatoria legislativa a pesar de la manifestación de protestas que se desarrollaba en las inmediaciones del Palacio del Congreso.
Las ausencias determinantes y el festejo oficialista
El resultado fue celebrado en los despachos de la Casa Rosada, donde destacaron el ausentismo de representantes de bancadas provinciales que resultaban clave para el conteo opositor:
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Provincias Unidas: Destacó la ausencia de la jefa del bloque, Gisela Scaglia, junto a los legisladores jujeños Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán (alineados con el gobernador Carlos Sadir).
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Independencia: Registró la ausencia de tres diputados tucumanos.
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Argentina Federal: Faltó el misionero Alberto “Colo” Vancsik.
Por su parte, los legisladores José Luis Garrido (Por Santa Cruz) y «Loma» Ávila (Provincias Unidas) ingresaron a la sala cuando Menem ya había formalizado el cierre del intento de sesión. Los 121 bloques que asistieron incluyeron a Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, sectores de Provincias Unidas, Argentina Federal, Elijo Catamarca y la Coalición Cívica.
Estrategia judicial y maniobra parlamentaria del Gobierno
La sesión no solo apuntaba al DNU marco del Ejecutivo, sino que incorporaba en el temario un proyecto de emergencia en discapacidad y una iniciativa de regularización de deudas familiares. Sin embargo, la estrategia de la convocatoria perdió tracción en la última semana por dos factores decisivos:
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Fallo de la Corte Suprema: Un pronunciamiento del máximo tribunal restableció la vigencia de las restricciones a la extranjerización de tierras, modificando el escenario judicial en relación al planteo de los excombatientes de Malvinas.
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Giro legislativo en la Ley de Tierras: Ante el riesgo inminente de un rechazo total del DNU 70/23 —que habría reinstaurado automáticamente leyes derogadas como las de Alquileres, Góndolas y Abastecimiento, además de desarmar la política de cielos abiertos y la desregulación de prepagas y telecomunicaciones—, el Gobierno aceptó restituir la Ley de Tierras incorporándola formalmente al dictamen del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
El marco del temario: La convocatoria a una nueva sesión parlamentaria fijada para el próximo 21 de octubre —que incluirá específicamente los proyectos de discapacidad y endeudamiento familiar— terminó de desarticular el respaldo de los sectores de la oposición dialoguista.
El oficialismo busca ahora avanzar con la sanción de la ley de Propiedad Privada para derogar explícitamente el artículo 154 del DNU 70/23, desactivando así el principal foco de conflicto con las provincias y preservando el resto de las desregulaciones económicas del decreto marco.



