Buenos Aires, 17 de agosto de 2025 — El consumo de carne vacuna en Argentina ha mostrado un notable repunte, superando los 50 kilos por habitante en el promedio de los últimos doce meses. Esta cifra representa un aumento del 5,6% en comparación con el mismo período de 2024, según datos recientes de la Secretaría de Agricultura.
Un alza impulsada por una mayor oferta
El crecimiento en el consumo de carne vacuna se explica en gran medida por la dinámica del mercado. Desde el Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), señalan que el repunte se debe a dos factores principales: una caída del 16% en las exportaciones de carne entre enero y junio, y el sostenimiento del nivel de faena. Esta combinación permitió una mayor disponibilidad de carne en el mercado interno.
En julio, la faena de ganado vacuno alcanzó las 1.244.608 cabezas, lo que significa un incremento del 10% respecto a junio. Este aumento se concentró especialmente en las categorías de novillitos y vaquillonas, animales más jóvenes y de mayor demanda para el consumo local.
A pesar de este aumento en el consumo, los precios de la carne vacuna subieron un 1,3% en julio. Entre los cortes que más incrementaron su valor se encuentran la falda (3,1%), la picada común y la carnaza común (2,9%), y el peceto (2,6%). Por el contrario, otros cortes como el matambre (1,5%), el asado de tira (0,13%) y el cuadril (0,12%) registraron una leve baja.
Tendencia histórica: el vaivén del consumo
El repunte actual marca un quiebre en la tendencia de las últimas décadas. A pesar de que la carne aviar y porcina ganaron terreno, la carne vacuna se mantiene como la favorita de los argentinos. El consumo total de carnes (bovina, aviar y porcina) alcanzó los 114,06 kilos por habitante, lo que representa una suba del 4,6% respecto a 2024.
Para poner en perspectiva, el consumo de carne vacuna llegó a su pico de 82 kilos por habitante en la década de 1960, para luego iniciar un descenso paulatino:
- 1980s: 78 kilos
- 1990s: 70 kilos
- 2010: 57 kilos
- 2020 (pandemia): 50 kilos
En 2024, el consumo de carne vacuna tocó un mínimo histórico de 42 kilos, lo que hace que el repunte actual sea aún más significativo. El consumo de carne aviar se ubicó en 45,90 kg (2,4% de aumento) y la porcina en 17,92 kg (7,7% de aumento), demostrando la diversificación de la dieta, aunque la carne vacuna sigue siendo un pilar en la mesa argentina.



