BUENOS AIRES, ARGENTINA — El defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, ha solicitado que se declare la “emergencia alimentaria, sanitaria y habitacional” para los jubilados de todo el país, calificando la situación del sector como «insostenible». En declaraciones radiales, Semino afirmó que «los jubilados literalmente se están muriendo de hambre».
El funcionario cuestionó la decisión del gobierno del presidente Javier Milei de vetar recientemente una ley destinada a mejorar la situación del grupo. Semino comparó el momento actual con el del año pasado, calificándolo como un «permanente deja vu», ya que el Congreso había sancionado una ley similar que fue vetada, y luego «el sistema político abandonó el tema por un año».
Una crisis económica y social
Semino destacó la precaria situación económica de los jubilados, señalando que:
- Ingresos insuficientes: Cinco millones de personas perciben $379.000, mientras que un millón de personas con discapacidad no llegan a los $320.000, montos que consideró imposibles para subsistir en la actualidad.
- Acceso a la salud: El defensor denunció que la falta de atención médica «en tiempo y forma» y que los jubilados no pueden comprar sus medicamentos debido a la eliminación de la gratuidad el año pasado.
- Problemas habitacionales: Semino describió que en las grandes ciudades, muchos jubilados «viven en pocilgas» y puso como ejemplo que en Buenos Aires una habitación con baño compartido puede superar los $200.000, una suma casi inalcanzable para quienes cobran poco más de $300.000.
El defensor concluyó advirtiendo sobre el riesgo de que la situación de los jubilados y las personas con discapacidad vuelva a quedar fuera de la agenda política, especialmente con la proximidad de la vorágine electoral. Semino hizo un llamado a utilizar recursos del Presupuesto Nacional y a la colaboración de los gobiernos provinciales y municipales para evitar que «se muera la gente».



