A pesar de que el debate en el Congreso se postergó para febrero, la CGT y las dos CTA marcharon por el centro sanjuanino. Con una columna de diez cuadras, advirtieron que el proyecto oficialista busca «confiscar derechos históricos».
El sindicalismo sanjuanino en pie de lucha
Bajo la consigna de defender las conquistas laborales, las centrales obreras de San Juan protagonizaron este jueves una de las movilizaciones más importantes del año. Columnas integradas por una treintena de gremios —incluyendo a Camioneros, UOCRA, UPCN, AOMA y los sindicatos docentes ADICUS y UDAP, entre otros— recorrieron el microcentro para manifestar su rotundo rechazo al proyecto de reforma laboral del Gobierno nacional.
La marcha culminó frente a la Catedral, donde el histórico dirigente de UPCN, José “Pepe” Villa, fue el encargado de leer el documento central. En un discurso cargado de críticas al modelo económico, Villa sentenció que la iniciativa no busca modernizar el empleo, sino favorecer la flexibilización y el ajuste a costa de la dignidad del trabajador.
Un mensaje de unidad y alerta
Mientras los secretarios generales de la CGT local, Eduardo Cabello y Víctor Menéndez, se sumaban a la movilización nacional en Buenos Aires, en San Juan el documento consensuado fue contundente:
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Precarización: Advirtieron que la reforma profundizará la inestabilidad laboral.
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Seguridad Social: Denunciaron amenazas al sistema jubilatorio y al financiamiento de las obras sociales.
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Estado de alerta: Aseguraron que la postergación del debate legislativo para febrero no detendrá el plan de lucha.
Respaldo político contra «la chequera y el látigo»
La movilización contó con un fuerte acompañamiento de dirigentes vinculados al justicialismo. El exgobernador José Luis Gioja estuvo presente y disparó contra la estrategia del Ejecutivo nacional: «La chequera y el látigo ya no solucionan los problemas», afirmó, reclamando políticas que fomenten la producción en lugar de debilitar el mercado interno.
Por su parte, el presidente del Concejo Deliberante de Rivadavia, Facundo Perrone, marcó una postura matizada pero crítica: aclaró que no se opone a debatir reformas, pero rechazó de plano cualquier proyecto que haga «retroceder cien años» los derechos vigentes.
Un cierre simbólico
La jornada finalizó con miles de trabajadores entonando las estrofas del Himno Nacional Argentino, reafirmando el compromiso de las bases sindicales de mantener la movilización durante el verano, de cara al tratamiento de la reforma en el inicio del próximo período legislativo.



