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domingo, octubre 25, 2026

Morosidad: crecen las refinanciaciones, pero muchos clientes vuelven a incumplir

BUENOS AIRES — Pese a las señales que anticipaban un posible techo en el deterioro de las carteras, el sistema financiero encendió una nueva luz de alerta. La morosidad de los hogares se mantiene en niveles elevados y un dato comienza a inquietar con fuerza a las entidades: alrededor del 30% de los clientes que habían logrado refinanciar sus deudas volvieron a incumplir los pagos, amenazando con demorar la normalización del crédito.

Fuentes de la banca privada confirmaron a la Agencia Noticias Argentinas que la reincidencia en el incumplimiento trunca las expectativas de una estabilización rápida, en un escenario donde los ingresos reales continúan sin despegar con la fuerza necesaria.

Radiografía de un indicador complejo

Los últimos informes del Banco Central situaron la mora de las familias en el 12,9% (julio), apenas por encima del 12,8% de junio, mientras que la irregularidad del crédito total al sector privado se ubicó en el 7,7%. Si bien el freno en la velocidad de crecimiento de la cartera irregular alimentó en su momento la hipótesis de un techo, y la mora temprana (atrasos menores a 90 días) retrocedió desde el pico de más de 6 puntos de noviembre de 2025 hasta rondar los 4 puntos a mediados de año, la fragilidad de los deudores refinanciados vuelve a poner en suspenso la recuperación proyectada para finales de 2026.

Detrás de este fenómeno convergen varios factores estructurales:

  • La persistente debilidad del poder adquisitivo y el retraso en la recuperación del ingreso real de los hogares.

  • El impacto inicial de la expansión del crédito y la posterior flexibilización en las condiciones de otorgamiento durante las primeras etapas de competencia entre entidades.

El peso del crédito no bancario y la presión en el Congreso

El cuadro se complejiza al observar el mercado extrabancario. Consultoras como EcoGo advirtieron que la morosidad de las familias alcanza niveles récord al contabilizar de manera conjunta el sistema bancario y el no bancario.

Mientras los préstamos bancarios se contrajeron un 0,8% real en agosto, el crédito no bancario creció un 1,5% real mensual hasta alcanzar un stock de $16,3 billones, impulsado por usuarios que, al quedar excluidos del sistema tradicional, recurren a plataformas con costos financieros mucho más elevados. Con tasas de morosidad en este segmento que oscilan entre el 25% y el 30%, el círculo vicioso se cierra: carteras más riesgosas derivan en condiciones de crédito más duras, menores montos y mayores exigencias.

Ante este panorama de sobreendeudamiento, el Congreso de la Nación se prepara para dar debate al tema. La oposición convocó a una sesión especial para el próximo jueves 15 de octubre, donde se discutirán iniciativas cruzadas: mientras el oficialismo impulsa proyectos centrados en la transparencia del Costo Financiero Total (CFT) y la educación financiera, los bloques opositores buscarán imponer topes a las tasas de interés y límites legales al cobro de cuotas en proporción al salario, abriendo un nuevo frente de discusión económica y política.

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